Cómodas butacas para todos los aficionados. Capacidad para 30.000 personas. Vestuarios con todas las comodidades. Sala de control antidopaje. Sala médica y de conferencia de prensa. Iluminación que permita televisar sin inconvenientes los partidos en alta definición. Cabinas de prensa recubiertas por una especie de cáscara aislante.
Ese sería, a grandes rasgos, el estadio "Artigas" del futuro, lo que le permitiría a Paysandú pugnar por ser una de las subsedes del Mundial 2030, que organizarían en conjunto Uruguay y Argentina según el planteo ya realizado ante la FIFA.
Presentación oficial
El sueño está en marcha. Este sábado, cuando se presente oficialmente el proyecto, se espera que definitivamente comience a volar. Ese día el ingeniero José Zorrilla, ideólogo de varias obras importantes, como por ejemplo el Anfiteatro del Río Uruguay, se reunirá con los jerarcas comunales para dar a conocer su proyecto de remodelación y luego presentarlo en conferencia de prensa.
Por lo pronto, luego de varias inspecciones al deteriorado escenario, Zorrilla ya dio un pantallazo general al intendente Bertil Bentos sobre su proyecto, que no solo incluye solucionar los problemas visibles que sufre el estadio "Artigas", sino una modernización que contemple las exigencias de la FIFA, pensando que en 2030.
El ambicioso proyecto, por lo pronto, cuenta con cuatro etapas de realización. La primera de ellas estará lista en los próximos meses, soñando con un clásico entre Nacional y Peñarol para reinaugurar el escenario y con una Copa de Verano en enero.
Luego, será tiempo de encarar el resto de lo planificado, ya inmerso en un proyecto a largo plazo que incluirá las mejoras mencionadas.
Objetivo: "tener un estadio modelo para 2030"
El ingeniero José Zorrilla explicó, en contacto con diario "El Telégrafo", que "se avanzó mucho en el plan maestro de varias etapas de trabajo, con el objetivo de tener un estadio modelo y prepararlo para el Mundial 2030".
Si bien no se quiso explayar con respecto a las citadas cuatro etapas de trabajo, sí afirmó que se realizarán en primer término algunas "reparaciones, y se impermeabilizará para aislar térmicamente parte de la estructura", teniendo en cuenta que, en el proyecto original de construcción del estadio, "donde están las cabinas y el palco de honor hay 50 metros sin junta de dilatación, por lo que hay movimientos importantes por la temperatura".
Así, el sector de las cabinas será recubierto por una especie de cáscara impermeable. También se impermeabilizará la zona de vestuarios, "ya que hay problemas que provocaron grandes daños". El proyecto es a largo plazo, pensando en 2030 y en "recuperar la fascinación por el fútbol, que es lo que quiere la FIFA: un lugar al que la gente llegue y quede encantada".
La idea no es otra que "Paysandú comience a estar preparado tanto en su infraestructura deportiva como en otros aspectos, como la hotelería, porque es un candidato natural" para poder ser sede mundialista, por su ubicación.
"No hay problemas estructurales"
"El estadio de Maldonado costó 20 millones de dólares; el de Rivera costó 12 millones, y el Estadio Artigas 3 millones y medio. En aquel momento se tomó la decisión de tener una estructura que requeriría mantenimiento, pero con un costo accesible. Y pasó en todos los estadios que no hubo mantenimiento. Pero no hay problemas estructurales", explicó.