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En busca de la ciudad del futuro

Filas interminables frente a los edificios estatales. Horas y horas perdidas en traslados de un lugar a otro en transporte público. Comisiones ridículas a planes sociales por cambio de cheques por dinero. Uso de energía no controlado. ¿Suena familiar? Estas son algunas de las postales características de las ciudades de hoy, pero podrían no ser las de mañana.

Las dificultades que enfrentan los centros urbanos fueron el tema de debate en el congreso "Smart City Yinchuam 2016" que se realizó en esta ciudad del norte de China. Los representantes de los 105 países que asistieron mostraron las diferentes iniciativas que estaban llevando a cabo en sus países para lograr las deseadas ciudades inteligentes y sustentables.

Las principales prácticas compartidas giraron en torno a usos de la tecnología que brindan soluciones a problemas cotidianos. Por ejemplo, los representantes de la ciudad de Nueva York contaron que pensaban reemplazar todos los colectivos por autobuses eléctricos y que se está por aplicar un sistema con sensores que avisara a los semáforos cuando se están aproximando para que alarguen o adelanten la luz de paso. Así, se reducirá en un 20% el tiempo que tardan en realizar sus recorridos.

Este sistema se implementa de forma similar en Copenhague donde se instalaron 380 semáforos para priorizar el paso de colectivos y bicicletas en las intersecciones, alcanzándose una reducción del tiempo de entre un 5 y 20 por ciento para los usuarios de colectivos y en un 10 para ciclistas. Igualmente, en Sydney, Australia, y Curitiba, Brasil, se usan técnicas similares.

Desde Tel Aviv contaron cómo hicieron para habilitar el pago de las cuentas de agua y ciertas facturas municipales a través del teléfono. Toronto contó que pasaron de entregar cheques a los destinatarios de planes de ayuda social a una tarjeta estatal de beneficios, algo similar a lo que sucedió en Argentina con la Asignación Universal por Hijo.

Otro caso emblemático fue el anunciado por el Reino Unido que busca instalar 53 millones dispositivos llamado Smart Meters (contadores inteligentes) que medirán el consumo energético en las casas. Así, el usuario podrá saber todo el tiempo cuánto de energía está consumiendo y qué medidas tomar para reducir el consumo. La idea es que para el 2020 todos los hogares de Inglaterra, Escocia y Gales cuenten con uno de estos controladores.

En esta línea en Buenos Aires se realizará del 21 al 24 de noviembre el 2do Congreso de Ciudades Inteligentes del que participan varias universidades mundiales de renombre como la Universidad Autónoma de Madrid, la Universitat de Barcelona, la Universidad de San Pablo y la Universidad Complutense de Madrid. Los anfitriones locales son la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Para el 2050, la ONU estima que el 67% de la población mundial vivirá en ciudades. Un desafío que para algunos países significa un cambio abrupto en su economía como por ejemplo China que hoy cuenta con una población rural del 44%.

El mundo se va preparando para el éxodo masivo a la vida urbana. Estas iniciativas buscan justamente aprovechar las herramientas de la tecnología para evitar que la movilización se produzca de forma ordenada y sin conflictos.

Por ahora, se empezó con la comunicación de las buenas prácticas ya implementadas. Queda claro que no es necesario inventar la pólvora, sino que basta con aprender de los casos de éxito. En la medida en que se sigan sucediendo estos encuentros estaremos más cerca de lograr una transición ordenada del campo a la ciudad.

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