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Por si nos habíamos olvidado

La llaman la "Madre de Todas las Bombas". Si bien sólo parecería haber abatido a 35 militantes del grupo terrorista ISIS tuvo un efecto mucho más grande. El efecto de recordarnos que la guerra sigue. Y escala.

¿Una simple demostración de fuerza por parte del presidente de Estados Unidos cuando se cumplen sus primeros 100 días de mandato? ¿Un mensaje a otras amenazas como Corea del Norte? ¿O qué? ¿Por qué ahora?

El momento elegido no se da en el marco de ningún suceso particular, de hecho, el Gobierno de Afganistán había anunciado unos días antes que el número de insurgentes del ISIS en el país era inferior a 400 y que durante el 2016 se habían acabado con 2.500 miembros de este grupo. Es más, la misión de la OTAN en este país había publicado la semana pasada que en los dos últimos dos años se había reducido a la mitad el número de miembros del grupo terrorista.

Los supuestos "progresos" llaman la atención porque recibieron como respuesta una gran demostración de fuerza. Una exhibición de poder por parte de una de las potencias mundiales más grandes que claramente esconde un significado no esclarecido para la población en general.

La guerra en esta región del planeta sigue, y muy fuerte. De hecho es este país una especie de deuda pendiente para Estados Unidos. Tanto por las dificultades que ha tenido al enfrentarse a terroristas en esta zona, lo que ha llevado a extender el conflicto por más de una década.

No es la primera bomba que lanza EE.UU en este año, todo lo contrario: ya llevan 12.192 bombas en Siria, 12.095 en Irak, 1,337 en Afganistán, Libia 496, Yemen 35, Somalia 14, Pakistán 3. Sí llama la atención su poderío.

Puede que no sea un tema para recordar en una fecha como la que estamos viviendo hoy, las pascuas. Pero al mismo tiempo lo es. Porque nosotros estamos bien, estamos tranquilos en esta parte del globo, pero hay miles que no están teniendo una linda pascua, sino que siguen acorralados por los bombardeos que se producen a su alrededor.

Podemos hablar de Siria, podemos hablar de Afganistán, Irak, y muchos más países que ya no saben lo que es vivir en paz. Mientras que nosotros, más allá de todos los vaivenes económicos y políticos, tenemos la suerte de no lidiar con estos conflictos hoy. Aunque los hemos tenido, no estamos fuera del radar. La AMIA y la Embajada de Israel nos lo recuerdan.

La guerra sigue, no nos olvidemos. Y hoy, mientras disfrutemos de este día de resurrección de Jesús para quienes creemos en él, y de juntada familiar o de amigos para quienes no, pensemos en todos ellos que hoy no están pudiendo celebrar.

Para ellos, les dedico estas Pascuas. Y nosotros, recordemos que está pasando. Por si nos habíamos olvidado, la Madre de Todas las Bombas se encargó de recordárnoslo.

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