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Un día como cualquiera o mucho más que eso. . .

El viernes no fue un día más, aun cuando se te haya desapercibido. Se celebró una fecha rara, para algunos sin sentido, para otros todo lo contrario. Fue el Día Mundial de la Sonrisa, ¿qué tan a menudo frenas de la rutina a sonreír?

La jornada fue fijada para el primer viernes de octubre por Harvey Ball, el diseñador de la famosa cara sonriente. Esta ilustración que se volvería irremplazable fue creada por Ball en 1999 para una campaña de comunicación interna de una empresa aseguradora que acaba de fusionarse.

La idea era mejorar el ánimo de los empleados que estaban asustados por la posibilidad de despidos. Hoy, esta carita factura 130 millones de dólares, según afirma la revista del Smithsonian, el instituto de educación e investigación estadounidense.

Ball sólo ganó 45 dólares por su trabajo y nunca la registró como una creación propia.

Esta famosa imagen hoy existe con diferentes variaciones. Cualquier persona puede encontrar entre los emoticones de su teléfono diferentes variaciones de esta carita sonriente y seguramente la utilice más de una vez. Sonreír por escrito también dice mucho de nosotros.

Ahora, ¿es cierto que sonreír forzadamente nos mejora el ánimo? No está totalmente comprobado, si bien históricamente se creía que sí. Uno de los estudios más reconocidos al respecto es el de Fritz Slack, de la Universidad de Mannheim (Alemania).

Su experimento consistió en someter a dos grupos de personas a la lectura de una tira cómica pero sosteniendo una lapicera de forma diferente. Un grupo debía hacerlo sólo con los dientes, imitando de esta forma una sonrisa. El otro equipo debía sostenerla con los labios.

Aquellos que forzaron la cara de felicidad sostenían esta emoción por más tiempo y reaccionaban de forma distinta al material que estaban leyendo.

En esa línea existen un montón de estudio más, pero también quienes los refutan. Es decir, es un tema abierto de discusión del que cada uno en definitiva debe obtener su propia conclusión.

Puede ser que forzar una sonrisa no tenga ningún sentido, pero cuando la expresamos porque ella representa una parte de nuestro sentir en ese momento es una buena forma de manifestar con nuestro cuerpo la emoción interna que estábamos sintiendo.

Permitirnos sonreír es algo muy importante para estar con uno mismo, incluso cuando esa sonrisa es sólo para nosotros o por un motivo que para nadie más que uno es importante.

El Día Mundial de la Sonrisa pasó, pero no es algo de un solo momento sino que todos los días pueden serlo. En el fondo es más una invitación a que nos acordemos de hacerlo que de festejar en sí esa jornada. Muchas fechas de este tipo suelen ser comerciales, pero todo depende del sentido que uno le quiera dar.

Una sonrisa es todo lo que se pedía el viernes. ¿Estás seguro que la diste? Sino, lo podemos hacer hoy, mañana, pasado, tras pasado. Siempre está esa posibilidad, no dejes que se te escape. Enhorabuena.

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