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Un equipo campeón sin ningún top "20"

"Gracias a los que no dejaron nunca que me retire" Juan Martín Del Potro

Esta puede ser una historia de creer, sí creer en lo imposible. La Argentina es campeona de la Copa Davis, luego de 4 frustraciones hoy se alza con este título conocido como el Mundial del Tenis. Detrás de esta hazaña se esconde una clave: el trabajo en equipo y que siempre se puede volver a empezar.
El trabajo en equipo
Las internas del vestuario son esa maldita frase que se escucha constantemente tras las derrotas en cualquiera de las disciplinas del deporte argentino. En el fútbol es donde más se repiten.

Que tal jugador se lleva mal con el otro, que hay cortocircuitos con la dirigencia o con el personal técnico del equipo. En el planeta del tenis esta situación se repitió más de una vez. La supuesta guerra de egos entre Nabaldian y Del Potro dio mucho de qué hablar. Sin embargo, en este torneo no se vio nada de eso.

Quizás haya influenciado que ninguno de los integrantes de este gran equipo se encontraba en el Top 20. Quizás haya influenciado que el Del Potro que jugó en este torneo venía de recuperarse de una lesión que lo tuvo a maltraer durante dos años. La humildad lo había invadido y supo transmitir ese sueño a sus compañeros con su ejemplo.

Seguramente analizaremos durante muchos días que pasó pero parecería claro que cuando dejamos de lado las internas, los egos y nos focalizamos en llegar a un resultado terminamos logrando lo impensado: la historia.
Siempre se puede volver a empezar
Una lesión puede determinar el futuro de tu carrera. Una derrota puede psicológicamente arruinarte también. No es necesario dar nombres, todos podremos pensar en alguna historia de grandes jugadores que terminaron alejados de su pasión por la cabeza o alguna dolencia física. Pero también pueden traerte de vuelta. Ese es el mérito de Del Potro.

También lo es de muchos otros, como el de Lionel Messi que pese a la necesidad de un tratamiento de crecimiento logró convertirse en el número uno del mundo. Y la de Delpo quedará para siempre en la historia.

Arrancó el año siendo el jugador número 1045 y con humildad volvió a meterse en el juego. Volvió a ser lo que era y todavía más empezó de cero. Hoy se lo ve diferente, se lo ve más maduro. No sólo cambió en cuanto su tenis, sino también su cabeza.

"Gracias a los que nunca dejaron de creer en mí", esa fue su frase contundente tras el partido de su vida en esta final. Falta de todos decirle: gracias por no dejar de creer en vos.
El resultado: mucho más que una ensaladera
Es la primera vez que la Argentina se lleva esta copa y además que un país latinoamericano la recibe. Seguramente recordaremos siempre donde estábamos el día que ganamos la Davis, seguramente recordaremos siempre a estos jugadores y lo que hicieron.

Más allá de todo, lo que debemos siempre recordar es lo que trabajando en conjunto podemos hacer. Y más que nada que no existe ninguna barrera que te pueda alejar de lo que amas. Está en nosotros volver a encontrarla. Felicitaciones a este gran equipo.

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