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Una reflexión para la vida

"Morite de amor, cagón. Antes de decir que no, pensá que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir".

Viví el momento, deja las preocupaciones de lado que la vida es una sola. Seguramente lo escuchaste más de una vez, sí, miles de veces. Y pensás: claro, es fácil decirlo. Ahora, hacerlo puede parecernos imposible.

Sin embargo, puede que no lo sea. Una carta que invita justamente a esta filosofía se ha vuelto viral en los últimos días. Su título es simple y al punto: Morite de amor, cagón. Un llamado a disfrutar a la vida de su autora Maru Leone, una invitación a vivir en serio porque no sabemos cuánto tiempo tenemos:

"(?)Tírate en paracaídas que tenés más probabilidades de morirte entrando el auto a la cochera de tu casa, cruzando la avenida apurado para ir a laburar, o de un ataque al corazón post- estrés, post- chatarra, post- depresión. Acóstate con tu perro y llénate la ropa de pelos, escuchá su corazón... ese sí que late por vos (?)."

No sólo se trata de aprovechar más cada segundo sino también de atrevernos a vivir de otra manera, dejando de lados las excusas: "(?) Júntate con tus amigos aunque no tengas un puto peso. Siempre hay un paquete de arroz por ahí, o unas criollitas. (?) Viajá, tirate al pasto. Vaciá cuarenta y cinco termos de "meta mate y charla" y que te quede la lengua verde de chupar la bombilla mientras guardás las fotos de ese paisaje en tu cabeza. Y si no hay guita, andate igual. Andate abajo de una planta. Tres frazadas, fideos blancos y nada más (?)".

Además, nos dice que aprovechemos nuestra juventud, que exprimamos a fondo todo lo que tenemos de ella, escuchando a los más grandes para aprender de sus experiencias y conocer cómo otros vivieron. Nos llama a nunca perder esta juventud, a mantenerla, con imágenes típicas como la de jugar a la pelota a la hora de la siesta- y acordarnos que lo hacíamos a pesar de sus eventuales riesgos-.

Nos obliga a expresar lo que sentimos, a no tener miedo a decirle a alguien que lo amas: "(?) Decilo todo. Decilo, escribilo, transmití. Sacate la vergüenza de las venas. Decile que la querés, decile que lo amás. Metele un beso para que no se olvide más. Decile que te dormís y te levantás pensándolo/la. Decile, decile todo lo que se te cruce por el bocho. Sé asquerosamente romántico/a. Empachate. Dejá de hacerte el/la dura que todos bien sabemos lo que siente el otro(?)".

Cartas como esta hay muchas más. Puede que nos llegue más o menos pero es importante tenerlas presentes porque aunque sea por unos momentos fugaces nos motivan a encarar el día de forma diferente. A por lo menos intentarlo.

Algunos necesitan historias de otro tipo para inspirarse. Una puede ser la de la nadadora Diana Nyadque logró a los 64 años ser la primera en atravesar a nado desde Cuba (La Habana) a Florida (Key West), 166 kilómetros, sin protección contra tiburones —ninguna persona lo había hecho en una distancia tan grande—, ni traje de neopreno, ni aletas. En su charla TED, ella dice justamente que es más importante el viaje que el destino y que realmente hay que perseguir los sueños, y de forma explícita manifiesta que lo puede decir porque ella realmente lo hizo. No son meras palabras, es su historia de vida.

Reflexiones sobre la vida, historias de superación personal, todas nos invitan a aprovechar el tiempo que tenemos. Qué haremos con él, eso depende de nosotros.

Está realmente en nosotros elegir, aun cuando ello sea lo más difícil. Lo bueno es que hay otros que nos dan una mano para motivarnos a vivir cada día como si fuera el último. Escuchémoslos, seguramente lo andemos necesitando.

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