Columnistas Ver todas las columnas

Vulnerables, todos

Internet se desarrolló a niveles impensados en los últimos años. Pero una deuda aún sigue pendiente: la ciberseguridad. El ciberataque mundial que se prdoujo el viernes pasado afectó a más de 99 países y generó más de 150.000 incidentes. Nunca fue tan claro que somos todos vulnerables.

¿Qué es un "ciberataque"? De acuerdo a Auditool, la Red Global de Conocimiento en Auditoría y Control Interno, se trata de "actos en los cuales se cometen agravios, daños o perjuicios en contra de las personas o grupos de ellas, entidades o instituciones y que por lo general son ejecutados por medio de computadoras y a través de la Internet".

Esto fue justamente lo que sucedió a escala global el viernes pasado cuando un "ransomware", un virus que hace bloquear y cifrar a los archivos pidiendo un rescate económico para recuperarlo, afectó a empresas del nivel de Telefónica de España y Renault de Francia, obligándolas a algunas a detener sus operaciones como medida preventiva.

La presencia de este virus nos demuestra que hemos llegado al punto en que ya no hablamos de secuestro de personas, sino de información.

No es algo nuevo el valor económico de los datos, de hecho la protección de ellos es algo que encontramos desde siempre. No por nada en la Edad Media eran los monjes los encargados de proteger los libros y eran pocos los que podían acceder a ellos. Leer era un privilegio y más aún tener acceso a estos libros. Se leía lo que se permitía.

Hoy, parecería que los datos vuelan por todos lados y es poca la información que permanece como confidencial. No es casual que en el ataque del viernes pasado hayan quedado expuestas entidades fundamentales que resguardan importantes datos. Así fue el caso del Ministerio de Salud británico y de Justicia de Brasil. La historia clínica de miles de personas estuvo en riesgo. ¿Da para preocuparse no?

Sí, y es por ello que ya no se trata de un ataque de hackers como lo que vimos en las películas, sino realmente de un negocio. Una industria multimillonaria conformada de los servicios de protección, cuyo valor se estima que llegará a los 175 millones de dólares para el 2020 según la revista Forbes, y por quienes perpetran estos ataques. El costo de estos se estima que para 2019 alcanzará los 2 trillones de dólares.

Grandes empresas se ven así vulnerables, pero ni hablar de los ciudadanos comunes. Si Telefónica puede sufrir estas intromisiones, qué les queda a las personas comunes y corrientes que además prácticamente no poseen barreras reales contra estos crímenes. En breve ya no aseguraremos nuestras casas contra incendio sino nuestra computadora contra lo que anda dando vuelta por la web.

Estamos expuestos, ya no hay duda de eso. Nos enseñaron a usar internet, ha llegado la hora de que aprendamos en la medida de lo posible a protegernos de ella. Y lo tendremos que hacer por nuestra cuenta, aun cuando no hay garantía de que con ello sea suficiente.

¡Comentá esta nota!

Para escribir un comentario, antes deberás seleccionar una identidad.

[X]

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.