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Jabones antisépticos: resistencia bacteriana y alteraciones hormonales

El uso prolongado de agentes antisépticos genera resistencia bacteriana y alteraciones hormonales. Por lo tanto, el lavado de manos y la higiene corporal en el hogar deben realizarse con jabón común, sin los aditivos mencionados. Así lo dio a conocer en octubre pasadp la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), al llevar a cabo una evaluación técnica sobre el particular.

En el siglo XX, el descubrimiento de los antibióticos se vislumbró como la solución definitiva a las enfermedades producidas por agentes infecciosos, el cual constituía entonces uno de los mayores problemas de la salud pública a nivel mundial.

Sin embargo las bacterias, como todos los seres vivos, poseen mecanismos biológicos que les permiten adecuarse a diversas presiones ambientales. El uso indiscriminado de los antibióticos y la presión selectiva ambiental, ejercida por los antisépticos y desinfectantes, generó en los microorganismos una respuesta de supervivencia para evadir con eficiencia la acción bactericida.

La resistencia que ejercen las bacterias a los antibióticos, antisépticos y desinfectantes, es un problema de salud pública que se evaluaba que se superaría mediante la incesante generación de nuevos y potentes fármacos. Sin embargo, un informe de la Organización Mundial de la Salud (W.H.O. Antimicrobial resistance: global report on surveillance 2014), concluye que, desde 1985, apenas se han descubierto y desarrollado antibióticos capaces de sustituir a los que están perdiendo eficacia. En los últimos años, se ha hecho notoria la respuesta de los microorganismos a los antisépticos y desinfectantes, como así también la presencia de mecanismos de resistencia cruzada entre aquéllos y los compuestos farmacéuticos más utilizados en el tratamiento de las enfermedades infecciosas. Y el problema se agrava con la aparición de lesiones de origen químico que afectan a las áreas expuestas a esos agentes con excesiva frecuencia, en particular en las manos.

En este contexto, resulta imprescindible adoptar medidas de concientización sobre la utilización de jabones u otros productos que contienen antisépticos y desinfectantes para el lavado de manos y la higiene corporal. Se trata, en fin, de garantizar su uso responsable, sin comprometer la salud ni la utilidad de los recursos terapéuticos.

En la actualidad, se encuentra científicamente comprobado que la concentración de agentes antisépticos no elimina la totalidad de los gérmenes, y que su uso prolongado genera resistencia bacteriana y alteraciones hormonales. Por lo tanto, resulta importante comprender que, en el hogar, el lavado de manos y la higiene corporal deben realizarse con jabón sin aditivos antisépticos. Esta medida es demostradamente efectiva para sus fines, y no genera efectos adversos.

Por todo ello, la ANMAT llevó a cabo una evaluación técnica de los productos descriptos, teniendo en cuenta la población a la que están destinados y el balance riesgo–beneficio de su exposición. Mientras tanto, recalcaron que el uso de productos con agentes antisépticos y desinfectantes debe ser restringido a lo realmente necesario, cuando sean indicados por profesionales de la salud, ya sea en los centros hospitalarios como en los hogares.

Finalmente, mediante la Disposición N° 13832/2016, publicada el 26 de diciembre último en el Boletín Oficial, la ANMAT ha prohibido el uso de ciertas sustancias en productos antibacteriales de higiene personal, cosméticos y perfumes.

La norma fija un plazo de dos años para que las empresas titulares, fabricantes e importadoras modifiquen la composición de los productos, en caso de que posean alguna de las sustancias alcanzadas por la norma. Para ello, deberán iniciar ante la ANMAT un trámite de modificación de fórmula y rótulo, de conformidad con la Resolución del ex MS y AS N° 155/98 y disposiciones complementarias. Los productos alcanzados por esta disposición son los jabones líquidos, jabones en barra, espumas, geles y todo otro que se aplique tanto en manos como en cuerpo, diseñados para usarse con agua y enjuague posterior. En cambio, la norma no incluye a los productos antisépticos tópicos que no requieren enjuague (como el alcohol en gel) y toallitas antibacteriales para manos que se utilizan cuando no se dispone de agua y jabón.

La lista de sustancias que no podrán incluirse en los productos es la siguiente:
Al mismo tiempo, la norma establece que la sustancia triclosán sólo podrá utilizarse en Productos de Higiene Personal, Cosméticos y Perfumes bajo algunas condiciones y restricciones de uso.

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