Columnistas Ver todas las columnas

Las cifras de los siniestros viales en Entre Ríos

Los mal llamados "accidentes de tránsito" dejaron en nuestra provincia un saldo de 137 muertos y 3.082 heridos durante 2015, la mayoría en áreas urbanas. A nivel mundial, es la primera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años de edad. Difunden medidas de prevención y protección a los más chicos.

Las lesiones causadas por el tránsito son la octava causa mundial de muerte en la población y la primera entre los jóvenes de 15 a 29 años. En Entre Ríos, en 2015 hubo 2.902 siniestros viales, de los cuales 2.615 se produjeron en zonas urbanas y 287 sucedieron en ruta. En 2014, fueron 3.301: 333 en ruta y 2.968 en la ciudad, según los datos del Observatorio de Seguridad Vial. Las estadísticas demuestran una amplia incidencia de siniestros en zonas urbanas a diferencia de las cantidades que se producen en zonas rurales.

En cuanto a la gravedad de estos incidentes viales, los lesionados en 2015 fueron 3.082, de los cuales en la ciudad sumaron 2.686 y en ruta 396. Si se habla de fallecidos, las víctimas fueron 137 en ese mismo año, 57 en ruta y 80 en ciudad. En cuanto a los departamentos entrerrianos que más presentaron fallecidos según las cifras del último año, Paraná ocupa el primer lugar con 27 víctimas fatales, y le sigue Concordia con 16.

Frente a estas estadísticas, el Estado provincial, a través del Ministerio de Salud y las entidades que trabajan en estas temáticas, articula acciones de prevención. Esto, basado en la sensibilización, garantiza no sólo menos muertes sino también la disminución de las lesiones y sus consecuencias en los incidentes de tránsito.

Desde 1995, Entre Ríos se encuentra adherida a la ley nacional de tránsito Nº 24.449, a través de la ley provincial Nº 8.963. Estas normativas constituyen un marco legal que todos los ciudadanos deben cumplir, teniendo en cuenta que los objetivos siempre apuntan a disminuir la morbimortalidad por incidentes viales.

En este sentido, el jefe de la división Planeamiento y Desarrollo de la Policía de Entre Ríos, comisario Gerardo Evequoz, afirmó: "El uso del cinturón de seguridad, el sistema de retención infantil y el casco son, tal como lo han demostrado diferentes experiencias internacionales, un indicador de una mayor conciencia del riesgo de participar en un siniestro vial. Todos los ocupantes de un automóvil deben viajar sujetados, ya que trasladarse sin contención conlleva el riesgo de sufrir graves lesiones si se produce un incidente, incluso, a baja velocidad. Del mismo modo, quienes se desplazan en motocicletas, deben utilizar casco de protección".

Por su parte, el responsable del Programa Provincial de Salud Vial, dependiente de la coordinación general de la Unidad de Gestión de Programas de Salud de la cartera sanitaria, Ezequiel Ortiz, advirtió: "El 90 por ciento de la responsabilidad en un siniestro vial no es ni del factor vehicular ni del factor ambiental, sino del factor humano. Es decir que tenemos el mayor compromiso en lo que implica la prevención".
Para cuidar a los más chicos
En un siniestro vial el trauma es previsible, y los niños son pasajeros vulnerables. Su traslado seguro es responsabilidad de los adultos a cargo. "Las medidas de seguridad propias de los vehículos no han sido diseñadas para proteger a los menores durante su traslado. Es por ello que a partir de los años `80, con la finalidad de prevenir lesiones, comienzan a fabricarse butacas infantiles, más conocidas como sillitas o huevitos, teniendo en cuenta la anatomía, el crecimiento y el comportamiento infantil", explicó Ortiz.

Los Sistemas de Retención Infantil (SRI) son obligatorios desde que el niño es transportado ya que reducen las defunciones de lactantes un 71 por ciento y las de niños pequeños, un 54 por ciento. Por otro lado, protegen de lesiones en general en un 82 por ciento en comparación con el uso sólo del cinturón. La correcta sujeción de los menores en los vehículos es una de las cinco normas básicas para reducir significativamente el número de lesionados graves y muertos por tránsito, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De esta manera, los bebés de cero a 18 meses, con un peso de hasta 13 kg, deben utilizar la silla cuna o huevito; hasta los cuatro años de edad con un peso de nueve a 18 kg, la silla infantil; de cuatro a seis años, con un peso de entre 15 y 25 kg, deben ir sentados en un elevador con respaldo; en tanto, los niños de seis a 12 años, de entre 22 y 36 kg, se sentarán en un elevador o buster. De todos modos, es necesario realizar una consulta al pediatra de cabecera para que el profesional evalúe las condiciones físicas del menor para determinar el sistema de retención adecuado.

Asimismo, las recomendaciones que brindan desde el Observatorio de Seguridad Vial de Entre Ríos, la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Sociedad Argentina de Pediatría Río Paraná, son coincidentes en cuanto a que los niños menores de 12 años no pueden ser transportados en motovehículos, porque la constitución biológica del niño/adolescente no está totalmente desarrollada y, a su vez, el peso promedio y su altura no logran la estabilidad necesaria para ir como acompañante.
Recomendaciones para un traslado seguro
Teniendo en cuenta que nueve de cada 10 siniestros suceden en la ciudad, no en la ruta, es importante la utilización constante de los elementos de seguridad tanto en zonas rurales como en la zona urbana.

Entre las medidas de prevención que se deben adoptar para lograr una importante disminución de la morbimortalidad de adultos y niños, la cartera sanitaria difunde las siguientes recomendaciones:

Respetar las velocidades máximas; evitar el consumo de alcohol al manejar; utilizar el cinturón en automóviles y el casco en motovehículos; no llevar al niño en brazos; utilizar el método adecuado de sujeción aún en trayectos cortos; usar SRI acorde a la edad, peso y talla del niño (consultar al pediatra quien evaluará el método más propicio); la cabeza del niño nunca debe asomar por encima del respaldo de la silla; los niños deben viajar en el sentido contrario a la marcha hasta los 18 meses, y en el asiento trasero obligatoriamente si son menores de 12 años; los adultos deben dar el ejemplo siempre usando el cinturón de forma adecuada; todos los niños mayores cuya estatura ya no requiere el uso del elevador deben utilizar el cinturón de seguridad provisto por el automóvil.

¡Comentá esta nota!

Para escribir un comentario, antes deberás seleccionar una identidad.

[X]

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.