Columnistas Ver todas las columnas

Por un parto respetado

Del 15 al 19 de mayo se conmemoró la Semana del Parto Respetado, bajo el lema: "¿40 semanas? El nacimiento tiene el momento correcto, no el programado". El parto y el nacimiento respetado se fundamentan en la valoración del mundo afectivo-emocional de las personas y las familias, la consideración de los deseos y necesidades de sus protagonistas: madre, padre, hijo/a y la libertad de las mujeres o las parejas para tomar decisiones sobre dónde, cómo y con quién parir, en uno de los momentos más conmovedores de su historia, recuerda la Asociación Obstétrica Argentina.

El Poder Ejecutivo Nacional, el Congreso de la Nación, sancionó en agosto del año 2004 la ley 25929, para garantizar el derecho a un parto natural, respetando las necesidades emocionales de la madre y el recién nacido, la intimidad y las pautas culturales, étnicas y religiosas, así como el acompañamiento por el padre, o quien la mujer elija, durante el trabajo de parto, el nacimiento y la internación. Rige para todo el sistema de salud —público, obras sociales y prepagas— y su incumplimiento es falta grave.

El Ministerio de Salud de la provincia de Entre Ríos trabaja en la regionalización de la atención del componente perinatal y familiar con el objeto de establecer la complejidad de los servicios y organizar la red de derivación en función de garantizar la atención en maternidades seguras y adecuadas a la implementación de las Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Dos obstétricas del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná contribuyeron a pensar en el sentido de la Semana Mundial del Parto Respetado y la Ley Nacional 25.929.

Para Gisela Fosgt, "respetar es un trabajo diario hacia la vida misma, el cuerpo, las emociones y la decisión de la mujer". Concretamente el lema 2017 de la Alianza Francesa por el Parto Respetado, (Afar) por sus siglas en francés, es ¿40 semanas? El nacimiento tiene el momento correcto, no el programado. En este sentido, Fosgt explicó que "también parto respetado es el buen acuerdo entre la mujer y el equipo de profesionales de la salud durante el embarazo, el procedimiento del parto y el nacimiento del hijo".

"Las obstétricas somos propulsoras de que cada bebé decida cuándo nacer y también respetar los tiempos de la mujer y cada embarazo, acompañando el proceso y facilitando la información adecuada. El respeto es hacia la mujer, el bebé por venir y la pareja, en síntesis la historia personal", explicó.

Por su parte Rosana Pohl, también obstétrica del nosocomio paranaense, refirió a la investigación del médico francés Michel Odent en la materia y el surgimiento, en noviembre de 2000, de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (Redlacahupan). De lo que se trata, entonces, es de "permitir que un parto se desarrolle naturalmente –como debe ser– y con la menor cantidad de intervenciones posibles o ninguna y sólo intervenir en el momento necesario".

En torno al parto respetado Pohl reafirmó: "No es un capricho o moda del momento, hay estudios serios que avalan la incidencia, traumática o no, de la experiencia del nacimiento en las distintas etapas de la vida. El parto tiene su proceso fisiológico que es natural, no se debe contrariar".
Origen internacional y legislación nacional
En 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en la ciudad brasileña de Fortaleza y de ese encuentro surgió la declaración "El nacimiento no es una enfermedad", que inició el proceso de transformación del modelo de atención.

En Argentina, la Ley 25.929 sobre Derechos de Padres e Hijos Durante el Proceso de Nacimiento fue sancionada el 25 de agosto de 2004, promulgada el 17 de septiembre de ese año y reglamentada once años después mediante el Decreto 2035/2015.

El texto legal promueve que se respete a la familia en sus particularidades –raza, religión, nacionalidad– y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.
Derechos del recién nacido y sus padres
La madre tiene derecho:

- A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones acerca de las alternativas distintas, si es que existen.

- A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.

- A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.

- A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.

- A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.

- A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto.

- A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.

- A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.

- A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.

- A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.

Asimismo el recién nacido tiene derecho a ser tratado en forma respetuosa y digna; a su inequívoca identificación; a no ser sometido a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia; a la internación conjunta con su madre en sala; a que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.
Argentina, con "epidemia de cesáreas"
Según datos de un informe publicados en un artículo del diario Clarín en junio de 2016, no hay evidencia científica para que las cesáreas deban representar más del 15% de los partos. Sin embargo, en la Argentina superan el 30% y en el sector privado alcanzan el 67%.

Sólo la llegada de un hijo puede hacer olvidar a una mujer que un segundo antes su cuerpo era una bolsa de huesos y tendones retorciéndose. A diferencia de otros dolores, el del parto es el único que tiene un sentido, traer a la vida un hijo. Sin embargo, cada vez son más las mujeres que, por decisión, sumisión o ignorancia, llegan a ser madres sin conocer ese dolor.

"Epidemia de cesáreas" advierte en su último informe sobre epidemiología la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y coloca a nuestro país entre los que tienen una de las mayores tasas de cesáreas. Aquí, el porcentaje de cirugías duplica lo indicado por la OMS. Mientras que el organismo sostiene que no existe ninguna evidencia científica para que las cesáreas representen más del 15 por ciento de los partos, en Argentina esa tasa es del 30,9%, un porcentaje que en el sector privado puede alcanzar hasta 67%. La tendencia se mantiene en aumento desde hace cinco años, a pesar de todas las recomendaciones de la OMS. Es decir que los niños argentinos que llegan al mundo por parto natural empiezan a ser una minoría.

Pero la OMS llama la atención sobre otro dato: si bien este solía ser un fenómeno asociado al negocio de las clínicas privadas, hoy el número de cesáreas innecesarias también se está replicando en los hospitales públicos. Ariel Karolinski, obstetra en el Hospital Durand y consultor de la OMS señala que nuestro país se encuentra a la vanguardia en la atención que reciben las mujeres en el momento del parto, pero "este aspecto no es una garantía de la calidad de cuidados que se proveen en la atención del embarazo, parto y puerperio. Las imposiciones del mercado, las modas, la desinformación y la falta de participación de las usuarias y las familias en la toma de decisiones vinculadas al cuidado de la salud motivaron que ciertas prácticas como la atención del parto fuera progresivamente medicalizándose. En otras palabras, esto implica una participación activa del sector médico en la realización de prácticas que muchas veces son injustificadas y no están exentas de riesgos y complicaciones".

Desde el Ministerio de Salud, también coinciden en el diagnóstico. "Hay toda una cultura de que el paciente tiene que ser lo más calladito posible y esto se traslada al momento del parto. Y a esto se suma la cultura de la inmediatez, queremos todo en el momento", opina Dora Vilar de Sarachaga, subsecretaria de Atención Primaria, quien agrega que existen clínicas en las que el porcentaje de las cesáreas llega al 80%. Desde la Asociación Obstétrica Argentina, Catalina Gerace, señala que la imposición de cesáreas constituyen una costado más de violencia contra la mujer: "En las clínicas privadas existe una cuestión económica y en los públicos el problema es lo legal. Los médicos no quieren problemas, entonces comienzan a manipular a la mujer desde el embarazo, en el momento en que está más vulnerable".

Un estudio presentado con el informe de la OMS muestra que a pesar de la epidemia de cesáreas el 46% de las mujeres encuestadas por la consultora Voices señaló que el parto natural sigue siendo la mejor opción. El estudio, impulsado por la especialista Victoria Seguí, también mostró la otra cara: la mayoría –el 55%–aseguró que las cesáreas continuarán aumentando y que, a pesar de los riesgos, el 27% de las mujeres prefiere someterse a esta cirugía.

La psicóloga Aixa Ezcurra sostiene que las mujeres deberían prepararse durante el embarazo: "Es importante lo que di en llamar 'la higiene del embarazo': que se alimente adecuadamente, con comidas y bebidas de bajo contenido en sodio y que tome momentos de descanso cortos durante el día junto con un trabajo corporal adecuado para el embarazo. Esto ayuda a llegar al final del embarazo con tejidos flexibles y no edematizados, sin riesgo de hipertensión arterial, que reduce la posibilidad de la aparición de preeclampsia. Esto mejora el estado clínico de la mamá y ayuda al médico a poder esperar un poquito más de la semana 40 para decidir, por ejemplo, inducir el parto. El estado clínico de la mamá y un buen monitoreo de las últimas semanas son herramientas importantes para que el médico pueda decidir esperar unos días más".

En el mapa mundial, Argentina está en rojo, incluso bastante más alto que la tasa en promedio de América Latina (23,7%). Para tratar de revertir esta situación, el año pasado se reglamentó la ley de parto humanizado que, en entre otras cosas, obliga a las instituciones a darle a la mujer el tiempo necesario para poder parir a su hijo como quiera.

¡Comentá esta nota!

Para escribir un comentario, antes deberás seleccionar una identidad.

[X]

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.