Blogs Ver todos los posts

La felicidad de los simples

Un se√Īor contreras (que antes estuvo en contra de la misma gente para la que hoy trabaja y defiende, cosa que a la luz de los pensantes lo hace poco serio) le pone una c√°mara oculta a un pendejo con plata y se frota las manos contento (m√°s por los dividendos que √©sta le va a traer y por lo bien que quedar√° con sus jefes que por el logro period√≠stico).

Un pendejo con plata (que nadie sabe de d√≥nde sali√≥ y que seg√ļn √©l no tiene porqu√© explicar su procedencia) dice haberle tendido una camita al se√Īor contreras, para que muerda el anzuelo y quede evidenciado √©l y sus patrones como comunicadores poco comprometidos con la verdad (como si esto no estuviera ya evidenciado). Sale al otro d√≠a a los programas de chimentos a decir que todo lo que dijo era mentira y que la verdad se la dar√° a la justicia a su debido tiempo.

Una se√Īora muy ase√Īorada (que no sube al colectivo, pero tampoco paga nada) se maquilla su cara de preocupaci√≥n ante el espejo con marco dorado intentando no dar a conocer su rostro espantado ante tama√Īo revuelo que armaron el se√Īor contreras y el pendejo con plata. Le alivia un poco el saber que tal vez ¬Ė si se le da la reforma¬Ė se podr√° asegurar que el pendejo con plata diga la verdad en la justicia (aunque lo que diga no sea verdad, o si, eso no importa).

Un empresario de dudosos escr√ļpulos gasta el teclado de su Blackberry. Llama al contreras y le ofrece plata, llama al pendejo y lo amenaza, llama a la se√Īora y le ofrece m√°s plata.

Un guacho que limpia los vidrios se queja ante la vidriera de la cadena de electrodom√©sticos m√°s grandes del pa√≠s porque en los televisores dejaron de pasar el futbol y ahora hace un d√≠a que pasan las mismas im√°genes del pendejo, de la Ferrari, del gordito, del empresario y de la se√Īora.

El se√Īor contreras se va a dormir con suculento plato de √Īoquis revoltijeandole en el est√≥mago y su ego ni siquiera entra en su cama.

El pendejo con plata se va a dormir con un tick nuevo en el ojo, producto de los nervios que pas√≥ hoy ante las c√°maras. Le calma pensar que durante un tiempo ¬Ė gracias a sus gastos desmedidos ¬Ė se manduque√≥ a una de las mejores curvas sin cerebro del pa√≠s.

La se√Īora se va a dormir con un Alplax bajo la lengua (de otra manera no conciliar√≠a el sue√Īo).

El empresario se va a dormir mientras le encarga a su secretaria un celular nuevo y con teclas m√°s resistentes.

El guacho que limpia vidrios acomoda tres cartones frente a la vidriera y le vuelve la sonrisa a la cara cuando ve el futbol nuevamente en la pantalla. Se tapa con una frazada que rescat√≥ de un cami√≥n que iba para La Plata. Apoya la cabeza en la bolsa con sus cepillos y trapos que de noche le hace de almohada. Le ruega al de arriba que el polic√≠a de la otra cuadra est√© muy entretenido intentando resolver lo del gordo y el pendejo y se olvide de despertarlo a las patadas por obstruir la v√≠a p√ļblica.

Un titular en el LCD de 42 pulgadas le interrumpe el ruego. Una sonrisa le atraviesa la cara de oreja a oreja: Belgrano le metió tres a Quilmes y quedó con 13 en la tabla.

Se duerme pl√°cidamente.

Viva el futbol para todos.

¡Coment√° esta nota!

Para escribir un comentario, antes deber√°s seleccionar una identidad.

[X]

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.