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Códigos cifrados 2017

Los armados electorales no son cosa de hoy para mañana. Usualmente, se le dedica todo el año previo y, -claro está – el año de la elección. Sin embargo, a las estrategias ya comunes de esos períodos, que son una constante, se suman las conversaciones que van animando el largo tiempo en el que los políticos dialogan en códigos cifrados.

La aparición de las redes sociales y, la inmediatez con la que fluyen las noticias, han modificado los hábitos de los usuarios. Tanto es así que más allá del contenido, lo que leemos y luce, es la foto.

Esta semana, por ejemplo, la galería de fotos mostró las variables más ocurrentes para los próximos armados. El común denominador de ellas, claramente, es el gobernador Gustavo Bordet. Y, por contraste, su antecesor , Sergio Urribarri.

Así al menos se leyó la foto del encuentro entre el ex gobernador Jorge Busti y el actual mandatario provincial. Esa reunión volvió a instalar la idea de un peronismo unido mientras que el ex tres veces gobernador insistió en los matices y en que poco sirve "amontonarse" como suele decir de las uniones estrictamente electorales. Sin embargo, se ocupó de difundir el evento que se instaló en los medios no por las definiciones sino sobre todo por la elocuencia de la foto que le refregaron a Urribarri que durante dos mandatos se empeñó en ignorar a su progenitor político que además empujarlo como ministro y diputado, lo ungió finalmente como gobernador. En sus manos, Busti perdió muchos de sus dirigentes y más de media docena de diputados que prefirieron las mieles del poder a batallar con viento en contra.

Ahora, y con los mismos leales de siempre, Busti se encarama en la privada que supo ocupar y Bordet aprovecha a dar un guiño. Por un lado, al presidente de la Cámara de Diputados pero por otro, a los armadores que saben que la diferencia de la última elección general entre el peronismo y Cambiemos fue tan escasa que sube el precio de todos los que aglutinen un par de votos.

De todos modos, uno de los más férreos seguidores de Busti, el diputado y ex candidato a gobernador, Gustavo Zavallo se apuró a decir (después de la foto) que no tienen interés en ser parte de Cambiemos, estructura que le permitió a Cristina Cremer repetir como diputada nacional aunque pocas horas después de ganar y horas antes de asumir (literalmente) se pasó al massismo.

El bustismo no fue el único que se sacó la foto. También el vicegobernador Adán Bahl posó con el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y fue nada más y nada menos que para hablar de la reforma electoral que impulsa el gobierno y que se negocia con cada mandatario.

La reunión fue un disparador que el vicegobernador supo capitalizar. Durante los días posteriores a ese encuentro tuvo varias entrevistas en las que habló de todo: "Hay que ponerse de acuerdo en ir a una primaria amplia donde todos puedan participar; ahí las cosas se van a facilitar y que la gente sea la que defina los candidatos del sector. Veo muy buena predisposición y eso es muy saludable, porque todo aquel que se ha tenido que ir del peronismo por alguna razón, sin dejar de ser peronista, puede volver. Por supuesto luego habrá que participar de una primaria y ponerse a disposición de la gente para ser elegido. Hay que ponerse de acuerdo en ir a internas, no en una lista única". Sobre la participación como candidatos de aquellos funcionarios o legisladores investigados en la Justicia por casos de corrupción, Bahl indicó que "la imposibilidad legal está en caso de que esté con alguna condena. En caso de los que están imputados, desde lo legal no tienen ningún tipo de inconveniente pero habrá que ver en la estrategia de quien conduce el proceso si suma o no una persona que tenga una cuestión pendiente con la Justicia y si es un elemento positivo en caso de ponerse a consideración de la gente", dijo sin hacer nombres pero en elíptica alusión a su ex jefe: Sergio Urribarri.

Después de Bahl, Luis Leissa sinceró que se siente "cómodo" con el ministro Frigerio con quien viene conversando desde hace años. Es que Leissa, para los que no han seguido las campañas, fue candidato a diputado nacional en tercer término en la lista que lideró Alfredo de Angeli.

El corte de la boleta en la sección que ocupaba Cristina Cremer, que fue la más recortada, sacó a Leissa del escaño que por poco no alcanzó. Ahora es el diputado Alejandro Bahler el que empuja un nuevo ensamble político entre las dos expresiones.

Para cerrar el álbum de fotos, Sergio Urribarri subió en redes una provocativa. Después de la reuniones , se ofreció para relanzar el peronismo. Usó como excusa el desteñido día del militante que se celebra este 17 y que nuevamente pasó desapercibido. "Soy de los militantes que, como ustedes, esperan una convocatoria sincera, liberada de sectarismos y personajes para relanzar el peronismo, una convocatoria que nos saque del pantano de la dispersión", propuso el ahora presidente de la Cámara que siente como un boomerang el reclamo de internas, método que desde su liderazgo hasta ahora, archivó. Los mismos beneficiados por la estrategia del dedo que mantuvo disciplinado al urrikirchnerismo, son los que reclaman hoy una interna abierta.

Para cerrar las conversaciones políticas de la semana, resulta interesante detenerse en la comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados. El oficialismo que la habita ya rechazó con firmeza un pedido de enjuiciamiento contra el vocal Carlos Alberto Chiara Díaz por incumplimiento de sus deberes como funcionario público. El planteo vino de la mano de viejos ex menemistas liderados por Augusto Alasino.

En el recinto, Diego Lara y Juan José Bahillo coincidieron en que hubo falencias en la presentación. Arguyendo más en contra de los denunciantes que en el principio de inocencia del acusado. Allí la oposición reclamó dar la discusión pero no le alcanzó el número.

Ahora, curiosamente, vuelve a presentarse ante esa Cámara un nuevo pedido de enjuiciamiento contra el magistrado. Esta vez, y sorpresivamente vuelven a coincidir Lara y Bahillo pero ahora en la necesidad de evaluar la presentación.

Dicen en los pasillos de la Legislatura que la necesidad de remover al juez y de sumar alguien más afín al gobierno es una de las principales razones que empujan el nuevo criterio que impregna a los diputados que descartaron archivar la presentación bajo la forma de "cosa juzgada" y, en cambio, aventaron su debate.

El abogado que impulsó el planteo, Carlos Reggiardo, responde a los renovadores pero esta vez su pluma le ha sido funcional al oficialismo.

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