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La forma y el fondo y la nueva dialéctica

El acuerdo de los gobernadores con el gobierno nacional, refrendado este jueves, marcó una nueva forma de construcción, técnica, desde el punto de vista de los números y las readecuaciones y, claramente política, desde la perspectiva de un nuevo diálogo que pone, en primer lugar la posibilidad de los acuerdos y desplaza, como nunca antes, el concepto binario y muy estrecho de que la política se reduce a una fórmula muy cómoda , para cada uno, de ser sólo opositores y oficialistas.

Como no sucede desde 1993, cuando se firmó el último pacto fiscal, las provincias y la Nación cedieron para consensuar una fórmula que permita un paso sustantivo hacia adelante. Ese diálogo, más allá de los renunciamientos y las conveniencias, obliga a otros actores, como los sindicatos, a un replanteo sobre las nuevas formas de construcción política.

Dijo el gobernador Gustavo Bordet, al momento de definir cambios en su gabinete, que alguno de ellos estaban sustentados en la necesidad de oxigenar los lugares que fueron ocupados por una misma persona durante décadas. El gremialismo no es ajeno a esta actitud de mantenerse perenne en el cargo.

De hecho, por ejemplo, el diputado José Ángel Allende, que repite insistentemente en la banca desde 1999, también se sucede a sí mismo desde 1998, es decir hace varios años, en la conducción de la Unión del Personal Civil de Entre Ríos, más comúnmente conocida como UPCN.

De esa época hasta hoy, la protesta ha mutado y un ícono de los 90, por refrescar alguno , fue la carpa blanca docente, a la que le sucedieron manifestaciones varias, hasta llegar a otras más vehementes, y algunas que cambiaron la historia como la protesta rural del campo en 2008.

Teniendo en claro que por un lado están los derechos consagrados de los trabajadores, pero por otro las formas de hacer tangible la lucha por ellos, la dirigencia sindical no tuvo la reacción necesaria ni a tiempo para readecuar la protesta a las nuevas formas de la conversación política, en la que, por el nuevo estilo que la caracteriza, han quedado, muy a su pesar, y por cierto comportamiento y en gran parte su lenguaje verbal y corporal, demodé.

Las formas de décadas anteriores no encajan en el modelo que impera hoy. No sólo porque conservan la matriz pre-menemista sino porque representan un modelo que ya está perimido, por sí mismo y que necesariamente debe readecuarse.

Las eventuales reformas a los sistemas previsionales es uno de los puntos más sensibles de una discusión que viene de arrastre, pero silenciosamente desde hace años. Y que, los que tienen poder de mando quieren soslayar conscientes del enorme costo político que arrastra el tema.

Es un viejo título de los medios el déficit previsional, y también es vieja la decisión de los dirigentes de hacerse los distraídos frente a una cuestión que, si se sostiene defectuosamente, terminará conspirando contra todos los trabajadores porque se habrá agotado hacia el futuro la posibilidad de pagar en el momento en el que uno más lo necesita.

El gremio docente mayoritario en Entre Ríos reclamó a los legisladores de las dos cámaras y de diferentes bancadas que se "abstengan" de votar propuestas de reforma laboral y previsional y se declararon en estado de "alerta y movilización" frente a la posibilidad de que se avance en la provincia en los cambios que propone la Nación.

La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) se pronunció a través de una declaración pública en la que pidió a diputados y senadores de las diferentes fuerzas con representación legislativa en Entre Ríos que "se abstengan de acompañar con su voto cualquier iniciativa contraria a los principios" que sostienen las leyes provinciales que enmarcan el sistema jubilatorio entrerriano.

Sin embargo a esa posición taxativa, se opuso, diametralmente el titular de la Caja de Jubilaciones de Entre Ríos, Daniel Elías, que rechazó una revisión del sistema jubilatorio que empiece "por la suba de la edad jubilatoria" y propuso, en cambio, discutir una reforma "punto por punto" con legisladores y gremios al tiempo que reveló que en la provincia hay 50.386 jubilados producto del "descontrol en el ingreso al Estado".

"El mayor impacto que tenemos hoy por hoy es la cantidad de gente que se jubila, y esto habla de que hubo una especie de descontrol en el ingreso de los trabajadores al Estado en cierta época", dijo Elías al opinar sobre la negociación que protagoniza la Nación con las provincias por la normalización de las cajas previsionales.

El funcionario indicó que la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos "tiene un universo de 50.386 beneficios, que cada mes demandan un costo en el pago de jubilaciones y pensiones de 1.099.555.273,81 de pesos", aunque el problema más importante es que aumenta el número de jubilados pero permanece estancado el ingreso de activos.

"Pasadas las elecciones, viene un tiempo en el que, necesariamente, tenemos que revisar todo nuestro sistema previsional en el sentido de tomar escalafón por escalafón, y analizar situaciones particulares de nuestra ley, que yo estoy convencido de que merecen revisión", sostuvo.

Sin embargo, aclaró que la necesidad de los cambios "no son de ahora" y recordó que en 2012 "conformamos una mesa en la que se avanzó; antes, en 2008 y en 2004 pasó lo mismo. En 1998 yo fui autor del primer proyecto de reforma de la Ley 8.732. Ya entonces yo recomendaba una revisión de la ley", asegura.

En Entre Ríos queda pendiente aún la sanción del Presupuesto 2018, y para alcanzar la unanimidad Cambiemos propone un menú de acuerdos que pasa por un paquete de leyes pero también por un achique del endeudamiento y claramente por l discusión de todos los temas.

"Para Entre Ríos será notoriamente beneficioso en términos de producción y de generación de trabajo, que es lo más importante", explicó el gobernador Gustavo Bordet luego de acordar el nuevo pacto fiscal. "Es un gran avance en el federalismo argentino", expresó el mandatario que anticipó que, por derrame, invitará a los intendentes a pispear el acuerdo.

La idea, -con certeza- es contagiarlos para que , así como la provincia pudo avanzar con la Nación, los intendentes puedan trabajar con la provincia. Y en esa nueva conversación los gremios deberán comprender que impera otra dialéctica, en la que la defensa de los recursos también pasa por el reconocimiento del problema. En el caso previsional, precisamente es la agonía del sistema, lo que obliga a un profundo debate sobre el tema, para evitar que la zozobra llegue a los jubilados y hunda de un sólo golpe a los que esperan jubilarse.

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