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Picota sindical

El secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), Luis Barrionuevo recuperó esta semana y nuevamente por frases poco felices su segundo de gloria en los medios. Antes, en los noventa, fue quien reveló, con pocas palabras, que Argentina podría recuperarse con un cambio de actitud de la dirigencia política y claramente también sindical. "Hay que dejar de robar por dos años" propuso entoncesnmy su frase trepó por todos los medios, no porque hubiera sido una revelación, sino, precisamente, desnudaba la mano larga que se extendía sobre los recursos del Estado que son, en definitivamente, los dineros de los argentinos.

Ahora Barrionuevo va un poco más lejos y alerta al gobierno nacional sobre el riesgo que se corre cuando se le pisan los cayos a los "peso pesados" del sindicalismo nacional. "A los sindicatos los atacaron los militares, (Raúl) Alfonsín y (Fernando) De la Rúa y no terminaron sus mandatos.Nadie orina agua bendita. No hay que generalizar para desviar la atención sobre algunos temas. A los sindicatos los atacaron los militares, Alfonsín y De la Rúa y no terminaron su mandato", remarcó Barrionuevo al lanzar una velada amenaza al gobierno nacional que en los últimos días ha desnudado causas que revelan el lado oscuro de uno de los sectores más poderosos del poder político local.

Sobre el impacto que puede tener en Entre Ríos esta oleada de limpieza entre los "cabezones sindicales" no hay demasiadas noticias frescas, aunque la medida ejemplificadora permite un rápido repaso sobre la situación y más aún frente a la nueva discusión de paritarias que deberá darse en el próximo tiempo, de cara al año que arranca y a las demandas de los estatales que ya lograron, como primer paso, la incorporación a la planta estatal de unos 5 mil trabajadores que van a engrosar el segmento de empleados públicos que es el que más le cuesta al presupuesto provincial.

"Tenemos que cuidar los recursos públicos", sostuvo el gobernador Bordet esta semana cuando tocó tangencialmente el tema salarial, en el marco de varios puntos que abordó, casi como un punteo de arranque para el año que está en curso y donde anticipó que "todos los años se encuentra solución porque hay vocación de encontrarla" entre los sindicatos y el gobierno.

"Esto no se trata de una puja, sino de sostener la estructura de ingresos que nos permite hacer frente a las obligaciones, tener los pagos ordenados y tener un andamiaje estructural de toda la administración pública con el control necesario", afirmó Bordet. que nada dijo, en cambio, de los meses en los que los gremios estatales paralizaron la administración pública pujando por una recomposición salarial que, como la de los maestros llegó, casi sobre la hora.

La discusión sobre los salarios que se vienen no depende tanto de la buena voluntad de los gobiernos o de los gremios, sino de la definición presupuestaria que ya se hizo en la Legislatura y en el Ejecutivo que determina el 2018 pero también la masa salarial de la que se dispondrá para los empleados estatales entrerrianos.

Barrionuevo, fiel a su sinceridad, adelantó que no habrá acuerdos con un techo del 15 por ciento en el orden nacional. En Entre Ríos, Bordet también se refirió al tema que ya no depende de una cuestión local, sino que está atravesado por variables nacionales

Según el gobernador, la paritaria de 2018 será "como todos los años, para fines de febrero o principios de marzo"y destacó que al corregir la pauta inflacionaria que primero se presupuestó entre un 8 y un 10 por ciento y que "ahora se modifican las metas en un 15 por ciento" la discusión "está más ajustada a lo que va a ser la realidad inflacionaria de 2018", valoró no sin antes agregar que"si hubo desfases, se tendrán que explicar las razones".

Enero se desliza con pocos temas trascendentes. Las altas temperaturas y un mix de policiales de trascendencia nacional restaron protagonismo a un debate que se viene y que sentará a la mesa a actores importantes que deberán diferenciarse de todo un proceso de desgaste de la dirigencia sindical que, no sólo está en una etapa compleja por la ausencia de liderazgos sino que entra en un cono de sombra por la falta de transparencia en el uso de los recursos de los afiliados.

Agmer, el gremio mayoritario de los docentes, ya está en alerta sobre el inicio del ciclo lectivo de este año, con lo que , sumado a los gremios estatales, estamos ante un combo complejo en un año en el que además de los gremios Bordet debe dedicarsea pegar las piezas rotas del epronismo local. Ese proceso de sanación también requiere recursos y una inversión aún más compleja: Tiempo, que es el que no le sobra al gobierno, a tan poco de una nueva elección.

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