Los intelectuales y periodistas no oficialistas han ocupado el lugar vacante dejado por la oposición.
del Blog de Jesús Penayo Amaya
jesuspenayoamaya@yahoo.com.ar
Exponentes como Beatriz Sarlo, Marcos Aguinis, entre los intelectuales, Jorge Fontevechia, Jorge Lanata y Nelson Castro entre los periodistas, nos muestran a diario como se hace oposición.
Aquellos políticos que pretenden construir una alternativa política al oficialismo, deberían aprender de los intelectuales y periodistas que escriben desde La Nación, Clarín, Perfil entre otros medios.
Se podrá coincidir o no con estos intelectuales, pero no se les puede negar la coherencia consigo mismo, es tonto serles indiferentes y negarles la pasión y tenacidad que ponen sobre sus objetivos.
Incluso llegan al límite de la obsesión con el gobierno, dedicándoles columnas tras columnas, analizando cada movimiento, gesto y actitud de CFK. Algunos dirán que responden a intereses corporativos, seguramente es así como también los hacen los militantes del peronismo, y de todo espacio político, pues no deja "el partido" de ser una corporación (ver el Diccionario de la Real Academia Española corporación. (Del ingl. corporation, y este del lat. corporatĭo, -ōnis). 1. f. Organización compuesta por personas que, como miembros de ella, la gobiernan).
Se les criticará los objetivos, si populares o no, liberales, intervencionistas, republicanos, de derecha o izquierda, etc. Justamente es lo que podemos hacer en democracia, debatir, coincidir, disentir porque tenemos la oportunidad y posibilidad de hacerlo.
En el oficialismo hoy nos encontramos con dirigentes, militantes, intelectuales y periodistas comprometidos con el "modelo", algo que en la vereda de enfrente no vemos. Existe decididamente personas que no comparten el modelo (ese porcentaje que no voto a CFK), también hay militantes opositores que desde el anonimato se pusieron las campañas al hombro en las últimas elecciones, ya mencionamos el rol de los periodistas e intelectuales no K.
La ausencia es claramente de los dirigentes de la oposición, quienes se encuentran totalmente desorientados, perdidos en un laberinto donde la salida lejos esta de encontrarse.
La necesaria renovación se encuentra stand by en los distintos partidos, se apuesta a cambio de figuras pero no reformas sustanciales, dándole paso a los jóvenes. Se confunde a los seguidores con giros ideológicos contradictorios, y esa costumbre de pensar en las alianzas electorales como única solución.
Son tibios los dirigentes de la oposición, y se contrasta con el fuego que imprimen en cada análisis, en cada publicación que hacen los intelectuales y periodistas no K.
Terminan siendo mediocres, quien mejor pudo reflejar la mediocridad es Ingenieros "Son rutinarios, honestos y mansos. Piensan con la cabeza de los demás, comparten la ajena hipocresía moral y ajustan su carácter a las domesticidades convencionales. Están fuera de su órbita el ingenio, la virtud y la dignidad, privilegios de los caracteres excelentes. Sufren de ellos y lo desdeñan. Son ciegos para las auroras, ignoran la quimera del artista, el ensueño del sabio y la pasión del apóstol. Condenados a vegetar, no sospechan que existe el infinito más allá de sus horizontes" (El hombre mediocre).
Por eso prefiero a Sarlo que a Carrió, a Lanata que Alfonsín, a Fontevechia que a Macri, Nelson Casto que Binner y la lista continúa. Me gusta más tener con quien debatir, por eso a pesar que en la gran mayoría de los temas estoy en desacuerdo con estos periodistas e intelectuales no hay día que deje de leerlos, compro sus libros, leo sus columnas, adquiero sus diarios. De la misma forma que lo hago con los intelectuales y periodistas K, pues creo que justamente podemos defender una idea partiendo de conocer al menos las exposiciones de las diferentes opciones.
Otra forma infantil de caer en la mediocridad política es pretender ignorar las ideas contrarias al no leer Clarín, La Nación y Perfil. Poner un cepo intelectual es tomar una dosis de formol, lo cual nos impide crecer como personas libres y soberanas.
Soy de aquellos que disfrutan de la charlas con amigos, quienes en su mayoría no compartes mis preferencias ideológicas ni religiosas, prefiero un alumno critico que un chupamedias (aclaro el término esta en el Diccionario de la RAE), no soy un masoquista ni un pugilista de la palabra sino un defensor de la libertad.
Les soy sincero me preocupa que un día CFK, el peronismo y sus adherentes decidan tomarse una gestión de vacaciones, no veo a nadie hoy con la templanza y las virtudes necesarias para hacerse cargo. Dirán que el peronismo no ha dejado gobernar a nadie, creo que termina siendo un análisis reduccionista, pesimista y mediocre de la realidad.
Sé que Sarlo y Fontevechia, no son políticos en sentido estricto (parto que todos somos zoon politikón) pero los prefiero antes que muchos dirigentes mediocres de la oposición.


