Eduardo Cadillac había comenzado la temporada en el club entrerriano, pero renunció al cargo a fines de enero por un problema de salud de su esposa. En ese entonces, los del sur entrerriano se ubicaban en la séptima posición.
Su realidad era diferente. El equipo peleaba por un lugar en los play off. Estaba accediendo a la reclasificación y adquiriendo la ventaja deportiva.
Ahora el plantel se encuentra en el fondo de las posiciones y en zona de descenso directo. Pero el aire fresco llegó el domingo de la mano del "Tola". En su regreso a la conducción de los de la "Capital Nacional del Carnaval", el "Rojinegro" superó a Lanús.
"Mi familia y los dirigentes me pidieron que volviera al equipo y sentí que no podía defraudarlos, aún cuando estamos en una situación difícil", señaló.
"Cuando mi esposa empezó a sentirse bien, ella y mis hijos me pidieron que volviera a mi trabajo y como yo tenía un compromiso con el club y con el equipo que armé, sentí que no podía defraudarlos y tomé la decisión", aseguró al portal digital de la Liga Nacional de Básquet.
Cadillac comentó que a pesar de que había renunciado, los dirigentes se portaron muy bien con él y también le solicitaron que regresara. Según él "volvió porque cuando asumí, tomé el compromiso y el desafío de darle al equipo una temporada mejor que la anterior.
Además, la gente de Central me lo pidió y me siento muy orgulloso por eso, ya que cuando llegué enseguida hubo un gran feeling. Es en el club donde mejor me hicieron sentir".
A pesar de estar últimos en la tabla, el entrenador tiene fe en el equipo: "Soy consciente de que estamos comprometidos, en una situación complicada, pero volví para revertirla, porque sé que podemos salir de ésta, sino no estaría acá", señaló.






