El torneo se disputó en la propia Colón bajo la tutela del Consejo Federal del Fútbol Argentino.
El conjunto que lidera Fabián Graff, ganó un partido y empató dos, lo que le alcanzo para ser la selección que más puntos sumó y así dar la vuelta olímpica.
La historia comenzó el jueves pasadas las 20:30, Colón saltó a la cancha para enfrentarse a Salta.
El partido fue dominado por los visitantes y los celestes sólo aportaron al contragolpe como única arma de ataque. Los salteños generaron varias situaciones de gol, pero ninguna llevó demasiado peligro para Alexis Fernández, de gran rendimiento en el cuadrangular final.
Colón se puso en ventaja al saber aprovechar los espacios que dejó la defensa rival, primero facturó Gastón Piñón y en el segundo tiempo Emanuel Guy fue el encargado de ajusticiar al arquero salteño.
En el primer encuentro de esa jornada, La Pampa y San Nicolás empataron 1-1.
La actividad pasó al viernes, donde Colón podría salir campeón esa misma noche, ya que en el primer turno habían empatado Salta y San Nicolás 1-1.
Los dirigidos por Graff, con el triunfo ante La Pampa serían los campeones nacionales con un día de anticipación y todo parecía ir sobre rieles cuando Maximiliano Raffo, tras un tiro libre que se desvió, puso arriba en el marcador a los colonenses.
Pero en el segundo tiempo, los pampeanos, jugaron mucho mejor y empataron a través de Mario Rodríguez.
Colón llegaba a la última fecha con serias chances de ser el mejor y tenía que enfrentar a San Nicolás. Pero antes que este juego, Salta y La Pampa se enfrentaron y triunfaron los pampeanos por 1-0.
Colón salió a la cancha sabiendo que el empate lo consagraba campeón, ni que hablar de un hipotético triunfo.
El primer tiempo fue bastante mal jugado, con errores a la hora de dar los pases a sus compañeros por el lado local, mientras que los visitantes comenzaron mejor parados y haciendo daño con Brian Gauna, mediocampista por la derecha.
Las situaciones de gol durante los primeros 45 minutos no fueron claras, fueron a través de remates desde afuera del área, o directamente no llegaba a convertirse en jugada de riesgo.
El segundo tiempo fue diferente, San Nicolás tenía que ganar por dos goles de diferencia si quería ser el campeón y a Colón sólo le alcanzaba el empate, por eso los visitantes fueron los que arriesgaron más.
Los dirigidos por Graff estuvieron bien resguardados en el fondo y la única vía de ataque era salir rápido en el contragolpe.
A los 23 minutos, llegó un centro al área de Alexis Fernández que no llevaba destino, Jorge Rodríguez quiso rechazar con derecha, siendo zurdo, mordió el balón y descolocó al arquero de Colón. Injusta ventaja para San Nicolás, que era mejor pero no llegaba con peligro.
Por suerte, Colón encontró rápido el empate, Rodríguez desbordó hasta el fondo por izquierda y envió un centro atrás que recogió Carlos Núñez, este se acomodó y remató débil, pero el arquero Thaiel Ponte hizo el resto y los celestes pusieron el marcador nuevamente igualado.
El resto del tiempo fue sufrimiento para Colón, aunque también pudo definir el pleito y festejar antes. Festejó que desató la locura de todos una vez que el juez santafesino, Vegetti pitó el final del encuentro.






