Como desde hace dos años la Unidad Bicentenario tendrá a su cargo la organización de los festejos.
Desde septiembre de 2010, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó los decretos de recuperación de los feriados de lunes y martes previos a la Pascua, el Carnaval ocupa un espacio importante en la agenda de la Casa Rosada.
Es por eso que los "Carnavales Federales de la Alegría", como viene sucediendo desde hace dos años, estarán a cargo de especialistas, como la Unidad Bicentenario de la Presidencia a cargo de Javier Grosman (creada justamente para los festejos de los 200 años y una de las áreas más mimadas del oficialismo), la Secretaría general de la Presidencia de Oscar Parrilli; el Ministerio de Turismo de Enrique Meyer, y la Secretaría de Cultura a cargo de Jorge Coscia.
Las actividades se realizarán el lunes 20 y martes 21 de febrero, en el primer fin de semana largo de 2012.
El objetivo de mínima será repetir el éxito turístico y económico de los eventos que se realizaron en 2011, cuando según cifras oficiales más de 2,5 millones de personas se movilizaron entre distintos puntos de la Argentina. Pero este año, los festejos de esta suerte de "Carnaval para todos" vendrán con una sorpresa que el gobierno está preparando con el mayor de los secretos.
Según fuentes oficiales citadas por el diario Tiempo Argentino, en el fin de semana largo del sábado 25, domingo 26 y lunes 27 de febrero, y aprovechando que ese lunes será feriado nacional en conmemoración de los 200 años de la creación y primera jura de la bandera, la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires, entre la calle Sarmiento y la calle México, se convertirá en una suerte de "Corsódromo" con comparsas y agrupaciones de músicos y bailarines de buena parte de Sudamérica.
Es decir que al clásico desfile de las murgas porteñas se sumarán escolas de samba de Río de Janeiro; blocos del Carnaval de Bahía; murgas uruguayas; comparsas con máscaras y diabladas bolivianas; carrozas del Carnaval de Negros y Blancos de la costa colombiana.
Más allá de los invitados internacionales, los festejos que prepara la Casa Rosada volverán a tener una visible "impronta federal".
Se privilegiará en difusión a los carnavales de mayor tradición popular en cada una de las regiones del país: Lincoln, en la provincia de Buenos Aires; Corrientes y Gualeguaychú, en el Litoral; Tilcara, en Jujuy, son ejemplos emblemáticos.
Y en la Ciudad de Buenos Aires habrá un fuerte espaldarazo para las murgas porteñas que vienen intentando recuperar la masividad y dar un salto en lo artístico. (Escenario)



