Será desde este miércoles 1 de febrero. Mantendrá el beneficio sólo al transporte público de pasajeros, por lo que aumentarán hasta un 200% las tarifas para autos particulares y de carga.
(Edición impresa) Los incrementos podrían llegar en algunos casos hasta el 200 por ciento si se considera que las empresas venían denunciando un "atraso tarifario" de hasta el 166 por ciento incluso con subsidios.A fines del año pasado, las firmas concesionarias presentaron sus planteos al gobierno por medio de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y allí solicitaron autorización para subir las tarifas entre un 48 y un 166 por ciento.
En esa misma presentación, las empresas reclamaron una renegociación contractual con el Estado y la actualización de los subsidios que ahora la administración de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió eliminar.
A través de la resolución 140/2012, el administrador general de Vialidad Nacional, Nelson Periotti, le pidió a las empresas concesionarias que elaboran y presenten ante su organismo los nuevos cuadros tarifarios.
Las rutas nacionales que ya no contarán con subsidios son controladas por grandes constructoras como Roggio, Iecsa, Isolux y Cartellone.
Asimismo, otras arterias nacionales clave son administradas por compañías como Esuco, América (de Eduardo Eurnekian), Electroingeniería, Petersen (de la familia Eskenazi) y CPC, del empresario Cristóbal López.






