La enorme y prolongada sequía hace sentir sus efectos de las formas más diversas.
Además del calor agobiante, con temperaturas de hasta 35 grados, casi sin vientos y alta presión, la extraordinaria falta de lluvia y el déficit hídrico, secan de tal forma los pastizales de baldíos , campos y banquinas, que el menor descuido, causa incendios por todos lados.Casi a toda hora se ven alzarse columnas de humo, y los Bomberos Voluntarios de Colón, en la víspera por ejemplo, han realizado numerosas salidas a distintos baldíos de la planta urbana y campos del ejido. Los móviles 8 y 14 han salido repetidas veces y el 7 debió viajar a Villa Elisa para colaborar con los pares de esa localidad en la extinción de los distintos focos ígneos que se han sucedido.
El río, en tanto, registra una bajante histórica, y desde hace varias semanas oscila entre los sesenta, setenta y noventa centímetros. Anoche repuntaba un poco, pero despejando muchísimo las playadas y por supuesto los bancos de arenas de las islas vecinas, como los de la Caridad, San Francisco y Hornos. Además se pueden ver lenguas de arena casi a lo largo de todas las ínsulas próximas a Colón.
El pronóstico no indica lluvia para los próximos días.



