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La Virgen que llora: "Yo le pongo un signo de interrogación"

Mientras es incesante el peregrinar de fieles al templo de Santa Teresita en Paraná para adorar la imagen de María que habría llorado lágrimas de sangre, el padre Luis Anaya admitió que tiene dudas respecto del fenómeno.
El caso de Nuestra Señora de los Dolores que lloró lágrimas de sangre, en la Parroquia Santa Teresita de la ciudad de Paraná, sigue generando el peregrinar de fieles que se acercan para adorar la imagen de María, y al mismo tiempo, despierta dudas, incluso dentro de la propia Iglesia.

Un canal de televisión de Paraná dialogó con el Padre Luis Anaya, capellán en el hospital San Martín y profesor de Moral, quien expuso sus recaudos sobre lo sucedido en Santa Teresita.

"Es un fenómeno sorprendente y por lo que he conocido en los medios, no es el primero ya que ha habido otros casos de Vírgenes que presuntamente lloran sangre", expresó y agregó que le parece correcto que se haya dispuesto una investigación, la cual deberá hacerse "lo más a fondo posible para ver de qué se trata".

En tal sentido, Anaya indicó que dicha investigación debe ser no sólo de parte de la Iglesia sino también científica "para ver si es sangre y de qué tipo. Entiendo que no es la única prueba que habría que hacer porque, eventualmente, aunque sea sangre, no necesariamente eso dice que la Virgen lloró, puede haber otro tipo de fenómenos, desconocidos para nosotros pero que pueden darse". Y confirmó que el arzobispo Monseñor Juan Alberto Puiggari decidió hacer una investigación.

Consultado sobre el fenómeno en particular y su opinión sobre lo sucedido en la Parroquia Santa Teresita, Anaya fue categórico: "Yo le pongo un signo de interrogación. Para Dios nada es imposible, pero a mí el fenómeno como tal me llama un poquito la atención porque las apariciones de la Virgen María que ha habido a lo largo de la historia como Guadalupe, Fátima, Lourdes que han sido reconocidas por la Iglesia, tienen otro modo de manifestación, es decir, no es con lágrimas de sangre".

En tal sentido, recordó que la aparición de la Virgen de Guadalupe en México a Juan Diego, fue una presencia muy materna, acogedora, que invita a la conversión, a la oración. "Es una aparición de otra característica, porque frente a la sangre cuál es la reacción que uno tiene, uno se asusta un poco. La sangre es una expresión de dolor, de sufrimiento, de herida", dijo Anaya a Elonce TV.

Por otra parte, y en relación a los dichos del Padre Diego Rausch sobre que lo sucedido en la Parroquia era "un mensaje" de la Virgen, Anaya afirmó: "Puede ser. Cuando Dios se aparece de alguna manera o nos revela algo siempre es para dejarnos un mensaje y el mensaje suele pasar, como lo dijo el Padre Diego, por estas líneas de oración, Dios siempre nos invita a rezar, a mejorar de vida, a la conversión, a la penitencia. Pero no necesariamente es esto. El primer paso siempre es, para la verificación de que esto ocurrió como tal, que haya una investigación científica", afirmó el cura y dio cuenta que no conoce casos donde se haya confirmado que imágenes de María hayan llorado sangre.
Investigación
Viene al caso recordar que el párroco de Santa Teresita, Diego Rausch, había dicho que es muy probable que la Iglesia inicie una investigación para determinar qué fue lo que sucedió. "Probablemente se haga una extracción de una muestra de esta sangre para corroborar si se trata de sangre humana. Pero nosotros queremos ver esto con el corazón y entender que es un cambio lo que la Virgen nos pide", señaló.
Fuente: El Diario

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