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Antes del diluvio

Una caracter铆stica saliente del presente per铆odo pol铆tico, es el atornillamiento a los sillones por parte de varios funcionarios. Se niegan a abandonar el cargo. Si no tienen m谩s remedio, tratan de crearle las peores condiciones posibles al que viene, aunque pertenezca al mismo partido.

Esta tendencia se ha observado claramente los 煤ltimos d铆as en la provincia de Buenos Aires, donde los llamados "barones del conurbano" -es decir intendentes LV (Larga Vida)- han puesto un empe帽o digno de grandes causas para transferir granadas a punto de estallar.

Se trata de intendentes con prolongado tiempo de ejercicio del poder, algunos durante 24 a帽os de manera continuada, pues la Constituci贸n bonaerense lo permite. Varios de ellos perdieron las primarias de agosto ("隆basta!" proclam贸 la gente) frente a compa帽eros de su partido. Otros quedaron afuera, desplazados en octubre por opositores. Todos minaron el terreno. El que venga que vuele por los aires, sea amigo o adversario. Es otro. Que reviente.

Este modo peculiar y primitivo de entender la democracia se puso de manifiesto principalmente en los nombramientos a 煤ltima hora, antes de la despedida, de miles de empleados contratados o transitorios. En Concepci贸n (Tucum谩n) una situaci贸n de esa 铆ndole deriv贸 en disturbios a principios de semana. Tambi茅n ocurri贸 en algunos municipios entrerrianos, aunque de manera mucho m谩s discreta.

En Merlo (Buenos Aires) no fue el personal municipal el que motiv贸 un problema serio, sino familias indigentes impulsadas por el intendente saliente, a ocupar 60 hect谩reas de propiedad privada para levantar viviendas precarias. Esto se traduce en el uso despiadado de la necesidad ajena por parte de dirigentes inescrupulosos que se resisten a abandonar pac铆ficamente un feudo dominado durante tantos a帽os, del que acaban de ser desplazados por decisi贸n popular.

A proteger el rancho

Estos fen贸menos de fin de ciclo se manifiestan de diversas maneras. En principio, confirman la impresi贸n generalizada de que un per铆odo se est谩 cerrando. Con algunas variantes, seg煤n termine la segunda vuelta, pero cualquiera sea su resultado, algo m谩s o algo menos cambiar谩 el panorama.

Quienes fueron protagonistas centrales, m谩s algunos colaboradores, muestran dos actitudes diferentes: unos hacen piruetas para quedarse, aunque fuese en un conchabo distinto; otros l铆an sus b谩rtulos, pues ya se escucha la sirena del buque.

Mientras tanto, no faltan aquellos que se anticipan y arman cuadros de protecci贸n. Es este, precisamente, el caso de la Auditor铆a General de la Naci贸n, hace diez d铆as, cuando la C谩mara de Diputados, sin orden del d铆a ni qu贸rum, design贸 a dos militantes de la C谩mpora para integrar aqu茅l organismo de control, anticip谩ndose a la futura c谩mara que deb铆a cumplir ese cometido. Asuntos muy comprometidos para el gobierno saliente (Hotesur, L谩zaro B谩ez y otros) impulsaron la maniobra.

Lo mismo sucede con los jueces subrogantes, cuya designaci贸n para actuar en enredos del poder fue declarada inconstitucional el mi茅rcoles 4 por la Corte Suprema de Justicia.

A prop贸sito de este procedimiento tan multiplicado en los 煤ltimos meses, la seccional Paran谩 del Colegio de Abogados dio a conocer el mi茅rcoles una declaraci贸n en la que manifiesta su rechazo a la designaci贸n de jueces subrogantes o interinos sin concurso previo. El m茅todo adquiere caracter铆sticas discrecionales que afectan el resguardo constitucional de la independencia del Poder Judicial.

Cosechadora de pleitos

A pesar de todos los resguardos, a varios funcionarios provinciales les resultar谩 imposible sortear, entre otros, el caso de las cosechadoras. Tiempo atr谩s nos hemos referido al tema, que retorn贸 al tapete esta semana, cuando el denunciante Guillermo Mulet ampli贸 sus cargos.

En principio los dardos estaban dirigidos al ministro de la Producci贸n, Roberto Schunk. Ahora Mulet responsabiliza tambi茅n al ministro de Econom铆a, Diego Valiero; el fiscal de Estado, Julio Rodr铆guez Signes y al directorio del Instituto Provincial del Seguro.

Lo acaba de confirmar el procurador general Jorge Garc铆a, fijando en 5.574.500 pesos el monto de la asistencia financiera otorgada por el gobierno provincial en forma irregular al grupo Senor. El 煤ltimo tramo del pr茅stamo se le entreg贸 cuando la empresa ya se encontraba en convocatoria de acreedores.

En 2009 Senor proyect贸 instalar en Concepci贸n del Uruguay una f谩brica de cosechadoras. Recibi贸 en 2011 un primer cr茅dito de 574.000 pesos y poco m谩s tarde otro de cuatro millones de pesos. La cifra se complet贸 con un pr茅stamo final de un mill贸n de pesos a principios de 2012. El 13 de marzo de ese a帽o el gobernador Urribarri le present贸 la primera cosechadora (y 煤nica) a la Presidenta frente a la Casa Rosada con el consiguiente tach铆n tach铆n, seg煤n lo acostumbrado.

La planta industrial no funcion贸 nunca. Los cinco millones jam谩s aparecieron.

"Refrescar la memoria"

De todo esto hay que acordarse a la hora de votar. Quiz谩 por eso el gobernador Urribarri exhort贸 esta semana a un grupo de j贸venes militantes a "refrescar la memoria" a prop贸sito de lo sucedido en el pa铆s en los 煤ltimos a帽os.

Hace falta "refrescar la memoria". Uno recuerda entonces cuando Urribarri era diputado menemista, vale decir en respaldo, desde su banca provincial, de la pol铆tica neoliberal de Menem y Cavallo, el Pacto Fiscal que le quit贸 m谩rgenes de coparticipaci贸n a las provincias, la derecha, las privatizaciones y otras yerbas. Urribarri estuvo all铆 entre 1991 y 2003.

M谩s cerca en el tiempo, en enero pasado, instalado en Mar del Plata promoviendo su candidatura presidencial, lleg贸 a la ciudad balnearia Daniel Scioli, promoviendo su propia nominaci贸n para las primarias. En declaraciones p煤blicas Urribarri acus贸 a Scioli de "estar entreverado con el grupo Clar铆n".

"Es la memoria un gran don, / calidad muy meritoria", sentenciaba nuestro padre, Mart铆n Fierro.

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