Los adolescentes que aprenden sobre los riesgos del consumo a través de sus padres y docentes tienen menos probabilidades de probar las drogas que aquellos cuyos padres y maestros nunca mencionan el tema.
El alcohol es una droga de gran capacidad adictiva, cuyo abuso genera importantes problemas sociales y de salud. Sin embargo, su consumo goza de una tolerancia social muy elevada tanto entre los adultos como entre los adolescentes y jóvenes. Es la droga más consumida en nuestro país y la que más problemas ocasiona junto con el tabaco.
Tomado en cantidades pequeñas o moderadas provoca euforia, desinhibición y disminución del sentido del ridículo y de la ansiedad, lo que es interpretado por los consumidores como un efecto estimulante.
En cantidades mayores produce embriaguez, caracterizada por alteraciones del comportamiento, reducción de la facultad de autocrítica, mala coordinación de los movimientos y alteración de la capacidad perceptiva, o lo que es lo mismo, impulsividad, subestimación de los riesgos y una mayor afectación psicomotriz. Cantidades aún superiores pueden provocar sopor y, eventualmente, estado de coma. Esto puede comportar riesgo de muerte por aspiración del vómito estando inconsciente, por hipotermia o por traumatismo cerebral fruto de una caída.
El órgano encargado de transformar el alcohol presente en el organismo con el fin de eliminarlo es el hígado, y eso implica tiempo: el hígado metaboliza el alcohol a un ritmo lento (100 miligramos por kilo de peso corporal y hora), un adulto de 70 Kg requiere de dos horas para eliminar de su organismo el alcohol de dos copas de vino.
Por otra parte, el alcohol no se elimina más rápido por el hecho de tomar café u otros estimulantes, vomitar, hacer ejercicio o refrescarse. Todo eso puede desvelar a una persona intoxicada, pero no hará que elimine antes el alcohol de su cuerpo.
¿Qué es la alcoholemia?
Indica la cantidad de alcohol que hay en la sangre. Tiene relación con determinados factores como:
La cantidad consumida,
El peso: las personas con menor peso toleran menos cantidad de alcohol,
El género: las mujeres metabolizan el alcohol más despacio. Por lo tanto, son más susceptibles a sus efectos y alcanzan tasas de alcoholemia más altas que los hombres después de haber tomado una misma cantidad. Asimismo, consumir alcohol durante el embarazo, aún en mínimas cantidades, es perjudicial para el feto.
Otros factores: el ritmo de bebida (una forma pausada y con tragos cortos y espaciados dificulta la intoxicación), si el estómago está lleno o vacío, la concentración alcohólica de las bebidas o el hecho de mezclarlas o no con gas carbónico (las bebidas con burbujas mezcladas con alcohol hacen que éste se absorba más rápidamente).
Efectos según grados de Alcoholemia
ALCOHOLEMIA
EFECTOS
0,15 gr/lt sangre
Disminución de los reflejos
0,20 gr/lt sangre
Falsa apreciación de las distancias
0,30 gr/lt sangre
Subestimación de la velocidad
0,50 gr/lt sangre
Incremento del tiempo de reacción, Disminución de la percepción del riesgo
0,80 gr/lt sangre
Perturbación del comportamiento
1,20 gr/lt sangre
Fuerte fatiga y pérdida de la visión
1,50 gr/lt sangre
Embriaguez notoria
Alcohol + bebida energizante= cóctel explosivo
Para el investigador en epidemiología psiquiátrica del Conicet, Dr. Hugo Míguez, "las bebidas energizantes son sólo el principio para la adicción a otras sustancias". El riesgo no sólo reside en su toxicidad farmacológica (combinadas con alcohol o con anfetaminas pueden afectar el sistema cardiovascular) sino en la toxicidad del estilo de vida que les están imponiendo a los adolescentes y los jóvenes.
Actualmente se comercializan bajo los siguientes nombres, (la mayoría en latas de 250 ml.)
Red Bull V, de Danone Black Fire, de Coca-Cola SoBe Rush, de PepsiCo Pepsi Kick Speed
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) clasificó a las bebidas energizantes como suplementos dietarios, pero en la actualidad, precisamente, no se las consume como tales.
No podemos considerar estas sustancias como un simple suplemento nutricional, porque sus posibilidades de dañar el organismo son mayores que su valor nutritivo. Su venta está prohibida en varios países.
Contienen -en términos generales- carbohidratos, cafeína, taurina, proteínas y aminoácidos, vitaminas y minerales, hierbas, creatina, carnitina, triglicéridos, y otras sustancias que habitualmente no son para el consumo libre.
Entre los aminoácidos, la taurina, presente en nuestro organismo, disminuye por situaciones de estrés o cansancio, por lo cual es necesario restituirla. La vitamina B6 y la cafeína actúan como estimulantes. El ingrediente principal y el que más preocupa es la cafeína, cuyo efecto es estimulante, lo que se encuentra potenciado en sus efectos y duración por otros ingredientes, también con efectos estimulantes, como ginseng y guaraná, entre otros. Hay aproximadamente 35 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros de bebida energizante.
Un pocillo de café aporta entre 80 a 175mg según la forma de preparación y el tipo de café.
Producto consumido
Contenido de cafeína (mg)
180 ml de café instantáneo
75
180 ml de café molido
80 - 150
180 ml de té
50
250 ml de bebida con cola
40 -50
50 gr de Chocolate
5.5 - 35.5
250 ml de bebida energética
38 - 87
Los médicos cardiólogos afirman que el riesgo ya aumenta cuando se consumen más de dos latas, sobre todo cuando se mezclan con otras sustancias como alcohol, tabaco, medicamentos o drogas.
El grupo de Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría, indica que estas sustancias son consumidas en forma masiva por nuestros jóvenes y adolescentes, y -lamentablemente- como saborizante de bebidas como el vodka y la ginebra; precisamente en esa mezcla reside el peligro. La combinación puede provocar taquicardia, hipertensión, hiperactividad, arritmias, fallas cardiopulmonares e incluso una muerte súbita. Sus efectos son comparables a los de las drogas, ya que actúa sobre el sistema nervioso central.
Un informe del Área de Toxicología del Hospital de Niños de La Plata advierte que en el reporte estadístico, estas sustancias están presentes en más del 20 por ciento de las intoxicaciones alcohólicas agudas graves de los pacientes menores de 25 años. Esta situación puede llegar a ser todavía más grave en el futuro, ya que este tipo de bebidas se venden en kioscos, supermercados y cualquier negocio, sin restricciones de ninguna clase y a todo público cualquiera sea su edad.
La máxima concentración de cafeína en la sangre se alcanza entre los 30 y 45 minutos de haberla ingerido. A las tres horas ya se ha eliminado la mitad de lo que se ha absorbido y su efecto perece desaparecer. Esta rápida eliminación produce deshidratación por aumento de la diuresis.
Los adolescentes y jóvenes las consumen para estudiar durante la noche, los adultos suelen consumirlas cuando conducen distancias largas, especialmente los que se desempeñan como choferes de autos de alquiler, transporte público, camiones, etc.
Pero el consumo mayor se observa en los boliches, donde los adolescentes y jóvenes las toman alternando con bebidas alcohólicas para aumentar su tolerancia, pues retrasan los efectos depresores del alcohol, ignorando que sólo encubren los síntomas de la borrachera pero no disminuyen el efecto tóxico del alcohol. El resultado es un mayor consumo de bebidas alcohol, con efectos tóxicos aumentados. Suelen utilizarlas también para no sentir la "resaca" del alcohol.
Los deportistas y los concurrentes a los gimnasios las consumen para aumentar el rendimiento.
Los efectos adversos que pueden originar son: acidez, insomnio, aumento de la presión arterial y de los niveles de glucosa en sangre, convulsiones, arritmias y hasta muerte súbita.