Columnistas Ver todas las columnas

¿Qué ocurre en el cerebro de un pedófilo?

Tres sacerdotes, el ex director de cultura de un municipio, un profesional de la bioquímica. Todos acusados de graves hechos de pedofilia en Entre Ríos.

¿Por qué? ¿Cómo pudieron mancillar a niños y niñas inocentes? ¿Maldad extrema? ¿Enfermedad? ¿Una combinación de ambas cosas?

¿Cómo llegaron a actuar de ese modo personas cultas y consagradas al servicio de los demás?

¿Hay respuestas de la ciencia para estos interrogantes?
El pedófilo, ¿nace o se hace?
Hay una grave dificultad para responder seriamente a las preguntas. Y es que casi nada se sabe sobre el cerebro del pedófilo.

¿Padece de una lesión? ¿Tiene una alteración en sus hormonas? ¿Puede existir un trasfondo genético?

James Cantor pertenece al Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, Canadá. Su principal misión ha sido explorar los cerebros de pederastas con escáneres por resonancia magnética. La conclusión a la que ha llegado es tan sorprendente como polémica.

Asegura que "la pedofilia es una orientación sexual". "Es algo con lo que se nace, esencialmente; no cambia a lo largo del tiempo". Cantor dice haber detectado que los cerebros de los pedófilos que estudió tenían un 'cableado' diferente, algo así como 'cables cruzados' en el cerebro. "Es como si, cuando ven un niño, se les despierta su instinto sexual en lugar de su instinto de crianza", explica.

Según la teoría de Cantor, el pederasta está condenado a seguir siéndolo toda su vida. Pero hay expertos que no concuerdan con él. Por ejemplo, Paul Fedoroff, de la Clínica de Comportamientos Sexuales en Ottawa, asegura que es capaz de "curar" a pedófilos, utilizando tratamientos antiandrógenos para eliminar temporalmente el deseo sexual. "Sacamos el sexo de la ecuación", dice Fedoroff. "Les damos la oportunidad de desarrollar estilos de vida saludables". Quienes reciben tratamiento son capaces de conseguir un trabajo e idealmente tener una relación consensuada con otro adulto "que no esté basada en primer lugar en el sexo".

El psiquiatra David Huertas, autor del libro Neurobiología de la Agresividad Humana, parte de la premisa de que la pedofilia es un trastorno de la orientación sexual tipificado como una enfermedad mental.

"El hecho de que sean hombres casi siempre indica la influencia de la testosterona, una patología que es repetitiva y por impulsos. Son personas normales en quienes a menudo se activa la adicción al sexo con menores. Usando antiandrógenos se consigue inhibir el deseo, como se ha comprobado. Pero tienen que tomarlos toda la vida y de forma voluntaria, según la ley", argumenta Huertas.
¿Qué hay en la mente de un pedófilo?
¿Qué pasa en el cerebro de un individuo para que llegue al extraño comportamiento de excitarse tocando a un niño?

Los expertos tampoco tienen respuestas concluyentes que expliquen esta patología. Las hipótesis más nombradas son las experiencias nocivas en la adolescencia o el hecho de haber sufrido abusos en el pasado que pueden conducir al adulto por la senda del delito.

La estadística revela que la mayoría de abusos a niños se dan en casa. Quiere decir que hay una combinación entre pedofilia e incesto.
¿Cómo se distingue a un pedófilo?
Por lo general es alguien que se muestra simpático al lado del niño; lo atrae para ganarse su confianza sin necesidad de usar la fuerza.

En contraposición, el pedófilo se siente incómodo con los adultos. Intenta estar rodeado de niños, sea en sus ocupaciones laborales como en el tiempo libre.

De allí que suelen elegir ser sacerdotes, preceptores de colonias de vacaciones o vendedores de caramelos, entre otros.

Según diversos estudios, más de un 20% de las niñas y un 10% de los niños han sido víctimas de abusos. Y no hay tantos pedófilos; de hecho, numéricamente son pocos. La razón es que la mayoría de los abusos (más del 65%, según otros informes) se dan en casa y a manos de hombres que, en principio, prefieren a adultos para sus relaciones sexuales. Son los llamados "pedófilos circunstanciales" o "abusadores intrafamiliares".
¿Hay militancia en favor de la pedofilia?
Aunque cueste entenderlo, en occidente hay una extensa lista de movimientos y organizaciones que han militado por la aceptación social de la pedofilia.

En Holanda y Alemania, desde principios de los años 50, un grupo denominado "Enclave Kring" se propuso "eliminar prejuicios sobre temas relacionados con los contactos eróticos y las relaciones entre menores y adultos". Esto sentó las bases fundacionales de un movimiento pedófilo liderado por el psicólogo y sexólogo Frits Bernard, que llegó a su pico de actividad en las décadas del 70 y el 80, cuando penetró varios partidos políticos.

El peor antecedente viene de Holanda. En el año 2006, la Justicia de ese país autorizó que se registrara un partido pederasta: el Partido de la caridad, la libertad y la diversidad. Pero afortunadamente la agrupación no consiguió apoyo en la población y sus líderes decidieron retirarse de la vida política a la espera de que la sociedad "madurara".
¿Puede usarse la perspectiva de género en favor de la pedofilia?
Para ciertos grupos pedófilos, la idea de que las orientaciones sexuales son "construcciones sociales", que dependen de la cultura de cada época, supone la esperanza de que se llegará a un momento en el que la sociedad redefinirá el vínculo entre adultos y menores y aceptará prácticas hasta hoy rechazadas, cual si fueran una orientación más.

Los militantes pro pedofilia apuntan a que se restrinja el uso del concepto de "abuso sexual infantil". Por ejemplo, Gerald Jones, vinculado al "Instituto para el estudio de mujeres y hombres en sociedad" de la Universidad del Sur de California, sugirió que la "intimidad entre las generaciones" no debe ser considerada sinónimo de abuso sexual del niño.

Otro de los objetivos fundacionales para este tipo de organizaciones pasa por la derogación de las leyes de edad de consentimiento, para eliminar de la legislación la apelación a la edad como un criterio válido para identificar el abuso sexual infantil.
¿Hay relación entre celibato y pedofilia?
"La Iglesia no fabrica pederastas. Rotundamente no hay relación. Lo que sí es cierto es que las personas que sienten una atracción por los niños eligen profesiones que les permitan estar en contacto con ellos. Los estudios mencionan a los preceptores, los entrenadores deportivos, los curas y frailes y los conductores de ómnibus escolares", sostiene Pere Font, director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja de Barcelona. "No encontrarás muchos pederastas trabajando en geriátricos", desliza.

El vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Calcedo, señala que, con toda seguridad, "entre los religiosos existe la misma proporción de heterosexuales, homosexuales o pedófilos que entre la población en general".

En Alemania, desde 1995 se denunciaron 210.000 casos de abusos y sólo 94 protagonizados por religiosos. Lo que da una tasa de 0,044%. La diferencia es que, en el caso de los sacerdotes, ha habido una estructura que los ha ocultado.

Justamente, ese es el más grave reproche que pesa sobre las autoridades eclesiásticas católicas en Entre Ríos: el ocultamiento de los casos, sin haber llevado ante los estrados judiciales a los sacerdotes involucrados, ni haberse ocupado de socorrer a las víctimas, intentando reparar en ellas el gravísimo daño ocasionado.

¡Comentá esta nota!

Para escribir un comentario, antes deberás seleccionar una identidad.

[X]

* 600 caracteres disponibles

Comentarios

El comentario no será publicado ya que no encuadra dentro de las normas de participación de publicación preestablecidas.