Se trata de Fausto Perrone Onyskin, de tan solo 2 años de edad, quien permanecía internado en observación en el Hospital Centenario, acompañado por su abuela, tras la muerte de sus padres en el fatal siniestro. La criatura sufrió lesiones leves producto de la acción del cinturón de seguridad de la silla pediátrica durante el impacto y una pequeña lesión en la boca. En una primera instancia, había quedado bajo la intervención del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (COPNAF).
El accidente consistió en un choque frontal entre una camioneta Kia y un automóvil Chevrolet Cruze. En el segundo vehículo viajaban Germán Perrone, de 39 años, su esposa Sabrina Judith Onyskin, quien cursaba un embarazo, y el pequeño Fausto.