El procedimiento tuvo lugar en el kilómetro 258 del río Uruguay cuando una patrulla de la fuerza de seguridad controlaba la frontera fluvial e inspeccionó dos embarcaciones.
Los tripulantes llevaban carne correspondiente a cuatro ciervos (tres de ellos faenados) que habían cazado sin autorización, cuatro armas de fuego, municiones y dos cuchillos.
Asimismo, se labraron actas al constatar faltas al régimen náutico- deportivo en las embarcaciones.