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La clásica disposición en los juicios de USA
La clásica disposición en los juicios de USA
La clásica disposición en los juicios de USA
El lunes ocurrió un hecho que conmocionó a Concordia: la apreciada profesora María Teresa Galli fue brutalmente asesinada. El miércoles quedó detenido Luis Castillo, presunto autor. Se trata de un proceso judicial que recién está comenzando, por lo que puede resultar apresurado especular con lo que ocurrirá en la instancia del juicio propiamente dicho.

No obstante, algo es seguro. Salvo que el imputado firmase un “abreviado” y el juez lo convalidase, esta causa se dirimirá mediante el flamante sistema de “juicios por jurado”, según lo exige la ley provincial 10.746.

¿Quiénes integrarán ese “jurado”? En principio, los miembros saldrán de la lista de los sorteados recientemente, según las tres últimas cifras de su DNI. Pero la tarea de selección no será sencilla y atravesará algunos obstáculos que vale la pena desmenuzar.

En casos que han conmocionado a una ciudad, el abogado defensor se puede amparar en el artículo 5 de la ley, que dice que en circunstancias así y ante las dificultades para dar con un jurado imparcial, puede solicitar que lo juzgue un jurado de otra ciudad. “Si el imputado quiere estar a resguardo de no quedar expuesto a una condena previa, la ley prevé que lo pueda juzgar un grupo de ciudadanos y un juez de otra localidad”, explicó el juez Elvio Garzón, en respuesta a una consulta de El Entre Ríos.

Sin aludir en ningún momento al caso en particular, el magistrado se prestó a explicar una vez más el método para resolver la integración del jurado y las causales de recusación.

- Si la defensa constata que uno de los propuestos para jurado publicó en las redes sociales mensajes en los que ya juzgó y condenó, del estilo de "este es el asesino", "que se pudra en la cárcel", etc., ¿podría ser razón válida para recursarlo y que ya no pueda formar parte del tribunal?

- Por supuesto que sí. Exacto. En el caso de que no se considere necesario que actúe un jurado de otra localidad y se avance con uno conformado por gente de Concordia, cada parte tiene hasta cuatro recusaciones sin causa para interponer en la audiencia de selección. Y, aparte, todas las otras recusaciones con causa.

Si en las redes sociales, fulano de tal se expresó prejuzgando, ya es causal para apartarlo. El defensor puede decir 'acá le traigo Señor Juez lo que ha posteado ya sean en Instagram, en Facebook, en donde sea, y ha manifestado esto. Siendo así, no puede ser imparcial'. Si se constata la existencia de dichos posteos, el magistrado lo apartará.


- ¿Es razonable decir entonces que la sola posibilidad de que una persona vaya a integrar el día de mañana un jurado, es una invitación a actuar con mesura en las redes, a evitar los linchamientos, a respetar el principio de presunción de inocencia?

- La sociedad, cuando sabe que debe afrontar una misión tan delicada, se lo toma muy en serio y con mucha responsabilidad. Un ejemplo: en provincia de Buenos Aires, cuando empezó el sistema, se creyó que como la sociedad pedía castigos, iba a haber condena, una tras otra. Pero de los 10 primeros juicios, 5 o 6 fueron absoluciones.

- ¿Decidir condenar o absolver a alguien se revela mucho más complejo que disparar un posteo en las redes?

- Sin dudas. Además, las personas del jurado no es que dicen o hacen lo que quieren. En todo momento, e incluso ya antes de la primera audiencia de selección de jurado, el juez les toma juramento y les explica en qué va a consistir su misión. Cuando quedan los jurados definitivos, les vuelve a tomar juramento y les da las primeras instrucciones. Después, a lo largo del debate, cuando tienen que deliberar, les brinda instrucciones concretas a tener en cuenta para resolver la cuestión. O sea, están guiados constantemente por el juez que va a intervenir en la causa. Eso es fundamental.

En cuando a la mayor responsabilidad de la gente en las redes sociales, va una anécdota. En Estados Unidos las elecciones no son obligatorias. Una Universidad de ese país, que tiene convenio con la provincia de Entre Ríos, hizo un estudio para ver si aquella gente que iba y se anotaba para votar, había sido jurado. Y el 80% había sido jurado alguna vez. ¿Qué significa esto? Que el compromiso con los deberes ciudadanos creció en aquellos que han atravesado por la experiencia de ser jurados. Esto es fundamental.
Fuente: El Entre Ríos

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