Desde un rincón de la causa $LIBRA se desprende un hilo que conecta la investigación de la criptomoneda con una trama alternativa, de presuntos prestanombres y sociedades pantalla, escrita por tres miembros de una familia hoy arrinconada por la Justicia: los Mellino.
El 30 de enero de 2025, luego de reunirse con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, el creador de la moneda investigada, Hayden Mark Davis, dirigió una de sus muchas transferencias sospechosas a la cuenta de un jubilado argentino radicado en el partido de Tigre. Los Mellino hacían así su ingreso a la trama $LIBRA.
Orlando Rodolfo Mellino recibió aquella tarde más de un millón de dólares digitales por parte de Davis y al poco tiempo lo giró a una tercera cuenta, cuyo dueño aún se desconoce.
El caso que más complica al Gobierno en la Justicia tocaba uno de los vértices del triángulo societario que conforman los Mellino, que parecen estar abocados a brindar sus nombres en complejas maniobras de dinero, un servicio valioso para quienes no pueden o no desean figurar en los registros.
El jubilado Orlando; su hijo, el quiropráctico Diego Hernán Mellino, y la madre de este último, Susana Beatriz Georges, también jubilada, son las caras detrás de un esquema societario internacional, con sociedades comerciales en Miami, Málaga, Madrid y Argentina. En algunas, figuran como titulares Orlando y Diego; en otras, Diego y Susana; y en al menos una figuran los tres.
Todos ellos están siendo investigados por la Justicia y tienen sus bienes congelados. Diego y Susana, involucrados en una causa de contrabando de aceite, deben, además, pedir permiso para salir del país.
Es que mientras el fiscal Eduardo Taiano sigue la pista del jubilado que recibió y giró el millón de dólares de Hayden Davis, la Justicia de Campana pone a prueba la consistencia del esquema societario que la familia Mellino desplegó a lo largo de los últimos años. Es una causa en la que se revisa una compleja maniobra de contrabando agravado y posible lavado de activos, con triangulaciones de subfacturación en Chile.
En la maniobra bajo estudio una empresa argentina, MADEL S.A., enviaba ácido oleico hacia el país vecino desde la aduana de Campana y emitía facturas a nombre de distintas sociedades por precios muy por debajo del mercado. La mercadería era luego refacturada en Chile a los importadores reales por distintas sociedades, llegando en algunos casos a triplicar el precio original.
La Justicia detectó que una de esas sociedades pantalla era de los Mellino. Se trata de Modo Domo LLC, creada en 2019 y radicada en Miami, Florida. Fue constituida por Susana Georges, pero a los pocos días su hijo Diego se sumó como manager.
Entre febrero y agosto de 2021, Modo Domo LLC habría actuado como intermediaria en al menos 33 operaciones que hoy son revisadas por la Justicia. La sospecha es que la diferencia de dinero de la subfacturación se encuentra en cuentas del exterior.
Es un expediente pesado, que incluye a otras muchas sociedades y personas, muchas de ellas oriundas de Entre Ríos. La causa, que ya cuenta con procesamientos confirmados, se inició en 2021 con una denuncia conjunta de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) y la Dirección de Investigaciones de la Dirección General de Aduanas, hoy parte de ARCA, que es querellante en el caso.
El fraude al fisco habría superado los 20 millones de dólares y en las defensas de los imputados hay varios abogados de primera línea, entre ellos algunos del estudio de Cuneo Libarona. A Diego Mellino, por caso, lo defienden dos abogados que representan a uno de los empresarios de la causa por los Cuadernos de las Coimas. Todos en la Justicia de Campana conocen el caso por su número de expediente.
En el marco de esta causa, el quiropráctico y su madre Susana quedaron alcanzados por una inhibición general de bienes y ambos tiene prohibida la salida del país, según se pudo averiguar de fuentes que conocen el caso y escritos judiciales.
Diego Mellino apostó a levantar el congelamiento de sus bienes a cambio de un embargo. Ofreció un gran inmueble en el barrio de Belgrano y una camioneta RAM 4x4, modelo 2020, que nueva roza los 80 mil dólares. Pero la Justicia rechazó su oferta en julio de 2024 por considerarla insuficiente. Primero el juez del caso, Adrián González Charvay, y luego una de las salas de la Cámara de San Martín.
La Justicia allanó los domicilios de Diego y Susana y secuestró celulares, dispositivos de almacenamiento y computadoras, que deben ser peritados.
Tal como contó este medio, el nombre del quiropráctico Diego Mellino también surgió de manera sorpresiva en el expediente $LIBRA cuando el fiscal Taiano solicitó información sobre su padre Orlando al Registro Automotor.
La respuesta, remitida al juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi a principios de marzo, señalaba que tanto Orlando como Diego se encontraban autorizados a conducir varios autos de alta gama a nombre de otra sociedad, llamada Logística Latinoamericana S.R.L.. Los vehículos son un Audi A3 Sportback; una camioneta Honda CR-V EXL; un Volkswagen Vento 2.5; una Dodge Journey SE 2.4 y un Volkswagen Passat.
En febrero de 2023, el jubilado se convirtió en el accionista mayoritario de Logística Latinoamericana S.R.L, luego de que sus anteriores dueños le cedieran el 90% de las acciones. Ellos eran Eric Feldsztejn, Guido Alejandro Levin, Jonathan David Romano y Dario Gabriel Rozental.
El diario La Nación se contactó con Diego Mellino y con sus abogados en reiteradas oportunidades, pero no obtuvo respuesta. La gente que trabaja con él, en tanto, asegura que se encuentra fuera del país.
También visitó su domicilio, donde informaron que el quiropráctico no se encontraba. Es un terreno de dos lotes grandes en el corazón de Vicente López. Ambos frentes presentan fajas de clausura de la municipalidad.