En el ámbito del Comité de Organización de Emergencia en Salud de Gualeguaychú, una solicitud enviada por parte de los internos de la Unidad Penal Nº 2, vinculada a las visitas, causó repercusión en la ciudad.
Hasta el momento, el protocolo aprobado para las cárceles entrerrianas establece que solo pueden ingresar personas de entre 18 y 60 años de edad, con residencia acreditada en la provincia, en sectores aptos que cuenten con habitáculos, mamparas, paneles o elementos divisorios, a fin de evitar cualquier contacto físico con los detenidos.
Sin embargo, los presos decidieron ir más allá. La presentación consiste en el pedido de que se permitan “visitas higiénicas” al establecimiento, es decir, que los internos puedan mantener allí relaciones sexuales con quienes vayan a verlos.
Su solicitud contrasta con las reglas en vigencia: visitas de una hora de duración, con frecuencia quincenal y de un solo un familiar o allegado por preso en cada turno, manteniendo distanciamiento social y cumpliendo con el uso obligatorio de tapaboca o barbijo, de ambas partes.
La postura de los miembros del COES de Gualeguaychú fue denegar la petición de los detenidos en el penal, considerando que la situación epidemiológica no es apta y que el contacto físico de personas externas a la cárcel podría significar un foco de contagios dentro de la misma.