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El velero Cerostress sigue en competencia tras una regata marcada por el viento y un insólito desenlace

La tripulación entrerriana del velero Cerostress continúa participando de la tradicional competencia de vela en Ilhabela, San Pablo (Brasil), luego de vivir jornadas intensas tanto por las condiciones climáticas como por el desarrollo deportivo.

 

Tras la suspensión de actividades del lunes debido al temporal con ráfagas que superaron los 100 km/h, el equipo que partió desde Concepción del Uruguay volvió al agua para disputar las siguientes regatas.

 

La prueba inaugural, realizada el pasado domingo, resultó especialmente exigente. La embarcación tardó más de 13 horas en recorrer apenas 25 kilómetros, debido a una marcada calma, fuerte oleaje y escaso viento durante gran parte del recorrido.

 

Cuando finalmente comenzó a soplar, ya era de noche. En ese contexto, la tripulación navegó entre el continente y una isla, rodeada de numerosas luces, lo que derivó en una confusión que terminó siendo determinante para el resultado.

 

“Pasamos a unos 200 metros de la línea de llegada sin saber que estaba ahí. Seguimos hasta el lugar de la largada durante dos horas más y nunca encontramos la llegada. Habíamos navegado muy bien, pasando a casi todos los barcos de la flota. Solo había cuatro embarcaciones por delante nuestro que habían llegado antes, pero no vimos dónde estaba la meta y tuvimos que abandonar”, relataron desde el equipo uruguayense.

 

A pesar de ese desenlace, destacaron que había sido “una regata casi perfecta” desde lo deportivo y atribuyeron el abandono al desconocimiento del recorrido y a una mala interpretación de las indicaciones de la competencia.

 

La revancha llegó el martes, cuando el Cerostress disputó una regata de marcas fijas y obtuvo un destacado desempeño: finalizó quinto entre 15 embarcaciones de su clase y undécimo en la clasificación general sobre un total de 32 veleros.

 

El campeonato contempla la posibilidad de descartar el peor resultado si se completan seis regatas, por lo que el abandono del primer día podría no influir en la clasificación final.

 

Además de competir de manera individual, el equipo de Entre Ríos integra el conjunto Tridente del Plata, junto a un velero de Buenos Aires y otro de Montevideo. Hasta el momento, el equipo ocupa el quinto puesto en la clasificación por equipos.

 

Como parte de la experiencia en Ilhabela, la tripulación también tuvo la oportunidad de navegar a bordo del Crioula, un TP52, una de las embarcaciones más competitivas del mundo de la vela oceánica. “Es como subir a un auto de Fórmula 1, realmente fue algo único”, expresaron.

 

Asimismo, agradecieron a Elvström Sails Argentina, que gestionó la invitación. “No solo tuvimos la posibilidad de subir al velero, sino que además nos explicaron cómo se navega este tipo de embarcaciones, que es totalmente distinto a lo que uno imagina”, destacaron desde el equipo.

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