El gobernador Gustavo Bordet fundamentó en el Congreso de la Nación la importancia de aprobar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, destacando que ello permitiría el financiamiento del sector privado y sostuvo que la discusión es una oportunidad para encontrar “una visión de país que mira al futuro”.
Fue durante una reunión, junto a otros 12 mandatarios provinciales de todos los partidos políticos, con el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, en Casa Rosada.
Participaron los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela; de Catamarca, Raúl Jalil; de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Salta, Gustavo Sáenz; de La Pampa, Sergio Ziliotto; de San Juan, Sergio Uñac; de Misiones, Oscar Herrera Ahuad; de Chubut, Mariano Arcioni; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Santa Fe, Omar Perotti; y los vicegobernadores de Santiago del Estero, Carlos Silva Neder, y de Santa Cruz, Eugenio Quiroga.
Luego, en el Congreso, fueron recibidos por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, para participar del plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas.
El contraste está en las exigencias
“Tres eran siempre los ejes expuestos en los préstamos del FMI, y sobre todo en los planes de refinanciamiento”, indicó el gobernador de Entre Ríos y contrastó que “se obligaba a los gobiernos a generar reformas laborales” y afirmó que en este caso “eso no se contempla, lo cual asegura el empleo privado en la Argentina”.
En segundo término, valoró que el acuerdo “no incluya una reforma previsional, porque no queremos ver a nuestros mayores protestando porque son variable de ajuste”.
Y por último, Bordet sostuvo que “la reducción del déficit fiscal que plantea este entendimiento son metas posibles de cumplir” y que es “muy inferior respecto de los acuerdos alcanzados por otros países de la región”.
En esa línea, expresó que el acuerdo alcanzado con el FMI “es el punto de inicio para que este gobierno y los que vengan puedan hacer frente a un endeudamiento que no buscamos pero que tenemos que resolver” y subrayó que constituye “un beneficio no solo para estos dos años que nos quedan como mandato sino también para los ocho próximos años”.
Además, el mandatario entrerriano advirtió a los legisladores nacionales que “lo contrario sería sacar a la Argentina del mundo” y que “esto tendría consecuencias sumamente negativas en nuestras provincias”.
“Impactaría sobre nuestros sistemas de producción, nos dejaría afuera de los mercados del mundo como país, como provincias, pero lo que es más importante: dejaría a nuestras empresas sin posibilidad de financiamiento y dificultaría la importación de insumos para producir, para generar en nuestras cadenas de valor bienes de capital que aumenten la producción”, mencionó como ejemplos.
El “mejor” entendimiento
“No estamos aquí para la discusión política estéril. Entendemos que es una gran oportunidad para que las fuerzas políticas podamos encontrar, con nuestros matices y diferencias, la visión de un proyecto de país que mira al futuro. Así como se tomó este endeudamiento de manera irresponsable, ahora tenemos que resolverlo de una manera responsable”, sentenció Bordet.
“Por supuesto nos hubiese gustado no tener que estar en esta situación -continuó diciendo en su defensa-, no fue nuestra gestión la que tomó este endeudamiento. Fue en el 2018 cuando se decidió, de la noche a la mañana y sin ningún paso previó, endeudar al país en 44.500 millones de dólares. Pero tenemos que encontrar una solución que otorgue previsibilidad a la Argentina”.
El objetivo del entendimiento, según el gobernador de Entre Ríos, “es que nuestro país pueda tener un futuro de desarrollo y un horizonte que permita honrar los compromisos que otras gestiones asumieron y plantear un programa de crecimiento”.
En esa línea, indicó que el proyecto enviado al Congreso “es el mejor entendimiento al cual se pudo arribar” y subrayó que “tiene diferencias notorias con lo que en otras ocasiones el FMI le exigió a la Argentina”.