La Municipalidad de Concepción del Uruguay compró y donó textos sobre la vida y obra del joven que murió en diciembre de 2001, víctima de un ataque de la Policía.
La entrega simbólica se hizo ante la presencia de la hermana de Claudio ‘Pocho’, Laura, y de su mamá, Dalis Bell. Además, participaron del acto la directora departamental de Escuelas Uruguay, Ana María Díaz; la supervisora de Zona, Silvina Toledo, concejales, directoras y bibliotecarias de las Primarias N°1 Nicolás Avellaneda, N°2 Juan José Viamante, N°36 Esteban Echeverría, N°88 Buenos Aires; N°93 Santiago del Estero, N°117 20 de Junio, Nina N°116 Cabo Carlos Misael Pereyra; N°110 Benjamín Victorica; Normal Mariano Moreno; y del Centro Comunitario N°2 San Vicente.
En el evento, la mamá de Pocho Lepratti expresó: “Él quiso hacer lo que hizo porque le gustaba, tanto que dio la vida; es como que fue directo el tiro, no fue una casualidad ni nada. Yo les agradezco que estén acá. Él tuvo la suerte de conocer tantos chicos y que todos se acuerden bien de él; lo que para nosotros es muy importante, al igual que lo pasa hoy también”.
En tanto, la hermana de Pocho destacó que “duele no tenerlo, pero a veces es necesario el sacrificio, y el sacrificio que él tuvo fue dar la vida por los demás, y lo que deja son valores y principios muy loables. Para los que no lo conocen, Pocho es un convecino que ya no está y que su forma de vida nos invita a imitar muchas facetas de él: los valores y los principios. Y qué mejor que el libro para leer su historia y preguntar. Lo que no está se puede saber y multiplicar”.
Cabe señalar que la entrega fue simbólica, por lo que el restante material será enviado a las correspondientes escuelas.
Aniversario
En diciembre se cumplirán los 20 años del estado de sitio que vivieron las y los argentinos y del asesinato de Pocho Lepratti, quien nació el 27 de febrero de 1966 y se trasladó a Funes, Santa Fe, en 1991, para ingresar como seminarista en el Instituto Salesiano. Lo que le ocurrió el 19 de diciembre del 2001 es para recordar y para no olvidar que Pocho fue asesinado en el comedor de la Escuela N°756, de Rosario, en el humilde barrio de Las Flores, cuando un grupo de agentes de la Policía ingresó disparando desde el fondo del establecimiento. “¡Bajen las armas que aquí solo hay pibes comiendo”! fueron sus últimas palabras. El 19 de diciembre se lo recordará en su monumento, ubicado en Montoneras y Sarmiento.