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En un contexto de crisis de las economías regionales, el secretario de Agroindustria de la Nación afirmó que las retenciones a las exportaciones son transitorias y serán eliminadas el año que viene.

El desalentador panorama que enfrentan las economías regionales del país encuentra sus causas en muchas raíces: presión impositiva, falta de infraestructura, elevada inflación, tipo de cambio bajo, etc. La rentabilidad se ve mermada en varios sectores, excepto, por ejemplo, en el trigo, donde se espera una cosecha récord.

El gobierno prometió al campo eliminar las retenciones a las exportaciones, sin embargo, el secretario de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, expresó que son “una medida de emergencia” y que son transitorias, ya que “el año que viene terminan”.

En una entrevista concedida al portal Río Negro, Etchevehere abordó la situación de la fruticultura y la ganadería.

El sistema frutícola del Valle se encuentra en un estado terminal, ¿Cómo se sale?

Es un tema complejo sin dudas. Desde las primeras reuniones, y hemos tenido varias y seguramente vamos a seguir dedicándole más tiempo, cada uno de los actores de la actividad plantea sus problemas, pero no se involucra con la realidad del otro. Nos ha pasado en otras cadenas de producción hasta que en algún momento se encuadran todos y buscan un mismo norte.

En este estado crítico, ¿el consenso en prioritario para ustedes?

Sí, lo es. Y este es el objetivo con la cadena de la pera y manzana que todavía no hemos podido lograr. Lo hemos logrado con decenas de mesas, pero no con la producción del Valle. Cada uno se tiene que poner en lugar del otro y no verlo como un enemigo sino con un eslabón necesario para desarrollar la actividad. Y esto no viene en una pastilla. Llega con trabajo, mostrando casos de éxito y perseverando. Porque, en definitiva, la buena noticia es que la oferta, el productor y el mercado están.

¿Pero cómo se modifica esta crisis?

Con más productores que puedan acceder a la tecnología para hacer una reconversión logrando así rentabilidad para seguir desarrollando el sector. Vemos que hay productores que ya hicieron el cambio y otros actores que no lo están terminando de ver y nuestra función es seguir insistiendo para que puedan adoptar estas tecnologías. Hoy en el Valle hay actividades que son más rentables. La producción de cerezas o a la ganadería. Eso no lo vemos mal porque hay alternativas para el productor. En vez de plantar algo que le va a llevar tres o cuatro años en generar retornos, existe la posibilidad con otras alternativas. Estamos viendo grandes cambios. Hay matices.

¿Usted insinúa que el productor de frutas cambie de rubro?

No, nosotros vamos a apoyar a los productores que sigan con la fruticultura. Estamos convencido que este es el camino con soluciones de fondo abriendo las exportaciones y buscando dar rentabilidad estructural al sistema con generación de empleo. Para nosotros es central aquel productor que elige quedarse al lado de sus afectos en su lugar de origen produciendo fruta. Siempre lo vamos a apoyar.

¿Cómo?

Como lo venimos haciendo hasta ahora. Acercándole tecnología y financiándolo en el corto plazo. Durante el año pasado volcamos al sector frutícola del Valle más de 8.000 millones de pesos apuntalando este tipo de política. Más de 4.000 millones con la prórroga de la Emergencia Frutícola, 350 millones con el adelantamiento del mínimo no imponible, 450 millones para la poda con las partidas del Fondagro y así puedo seguir hasta completar los 8.000 millones que volcamos a la actividad como costo fiscal para el Estado.

¿No habría que eliminar las retenciones a las exportaciones?

Esa es una medida de emergencia que tomo el gobierno. No estamos cómodos con ella, pero es transitoria hasta poder corregir los desequilibrios macroeconómicos que tenemos. El año que viene terminan.

Su efecto sobre la fruticultura es enorme…

Es una medida transitoria impuesta por Economía.

Las retenciones representan más del 35% del valor que percibe el productor por su fruta…

Nosotros entendemos que el impacto es fuerte en todas las cadenas, y es por ello que esta medida de gobierno es transitoria y no permanente como lo fue durante los 12 años del último gobierno. Nuestra intención es levantarlas en 2020. Y eso es lo que haremos.

Productores y empresarios aseguran que no hay rentabilidad en la actividad.

Tenemos hoy un dólar competitivo. Por otro lado el gobierno nacional está trabajando para estabilizar la moneda y frenar la inflación sin ningún tipo de magia sino yendo al fondo del problema para lograr una economía sana. Mientras tanto, damos el apoyo necesario en esta transición. Estamos trabajando para dar soluciones de fondo a los sistemas productivos, para que sean rentables como ocurre en otros países con estas mismas cadenas.
Expectativas por las cerezas
¿Qué expectativa en el crecimiento de las exportaciones tiene sobre las cerezas?

La proyección en toda la Argentina es poder lograr lo que ha logrado Chile que hoy emplea a más de 100.000 personas con ventas externas superiores a las 120.000 toneladas. Nosotros allí tenemos un gran potencial de desarrollo y más ahora con la apertura del mercado chino.

¿Ven que este desarrollo se puede dar en el corto plazo?

Si, es una actividad que genera una buena rentabilidad y muchos productores son los que ya están analizando invertir en este sistema. Proyectamos un horizonte positivo.

¿Hay financiamiento para este tipo de inversiones?

Si, los bancos están esperando carpetas con producciones que generen altos niveles de rentabilidad para apoyarlos con créditos a mediano y largo plazo. Por otra parte, tenemos que entender que en Chile la tierra para producir es muy cara. Por lo tanto, no estamos lejos de pensar que inversores trasandinos puedan llegar a la región para invertir en la producción de cerezas. Ellos tienen mucha experiencia en este tipo de cadena y muy aceitados todos los mercados hacia donde orientan su oferta. Puede ser una combinación que sume para los dos países.
La bonanza de la ganadería patagónica
¿Cómo analiza la evolución del sector ganadero?

Las exportaciones están tocando récords. Hoy representan el 22% del total de los que producimos en el país. Durante el gobierno anterior estaban suspendidas las exportaciones, llegando a vender sólo el 5% de lo que producíamos. Este esquema es el mismo que estamos impulsando para la fruticultura. Trabajamos en tres ejes bien definidos. La primera, la desburocratización para poder comercializar con el exterior. La segunda, continuar con el desarrollo de las mesas de competitividad en cada uno de los sistemas. Y por último, seguir abriendo mercado externos para nuestra oferta exportable.

¿Cuántos mercados abrieron para la carne?

Llevamos abiertos 80 mercados y la Patagonia tiene un mercado que queremos abrir para todo el país, que es Japón. Estamos gestionando este paso que es muy importantes para la actividad, para que se pueda exportar hacia este destino desde el norte de la barrera.

¿Esto no perjudicará a la producción patagónica?

No, al contrario. La mayor oferta exportable de carne permitirá el desarrollo de zonas ganaderas que hasta ahora eran marginales en el país. La demanda de carne argentina en el mundo es enorme y es por ello que tenemos un gran recorrido para la producción. La Patagonia cumplirá un rol esencial dentro de este nuevo escenario.
Fuente: Río Negro

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