Un amigo de la doctora Fernández, que intentaba ubicarla desde el viernes, fue quien se movilizó en las últimas horas, de acuerdo a la crónica que logró reconstruir El Entre Ríos. Es que se habría apersonado en su domicilio a tocar el timbre y golpear la puerta insistentemente, sin éxito, por lo cual decidió consultar con otros allegados sobre el paradero de la médica.
El cuerpo fue entregado a sus familiares después del mediodía. A falta de presunción de delito, no se ordenó autopsia.