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Castrillon, al banquillo
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Daniel Tirso Fiorotto, de aquilatada trayectoria en los medios de comunicación y referente de la cultura entrerriana, se presentó este jueves en la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, para solicitar formalmente la realización de un juicio político contra el Vocal del Superior Tribunal de Justicia, Emilio Haroldo Castrillon.

En un escrito de 34 p√°ginas, Fiorotto fundamenta su solicitud en una serie de hechos y situaciones atribuidas a Castrillon, en las que el juez habr√≠a incurrido en ‚Äúmal desempe√Īo‚ÄĚ, sea por ‚Äúviolencia de g√©nero‚ÄĚ, en varios casos, como tambi√©n por ‚Äúreiteradas conductas demostrativas de falta de mesura, equilibrio, autocontrol, decoro, deferencia, circunspecci√≥n y compostura para el ejercicio de sus funciones como miembro del Superior Tribunal de Justicia (Art. 140 Constituci√≥n Provincial y art√≠culos 8 y 17 inciso 7 de la Ley Org√°nica de Tribunales)‚ÄĚ.

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Los hechos
En la parte medular del documento presentado por Daniel Tirso Fiorotto, se describen varios hechos, y, en cada caso, también se ofrecen pruebas y testimoniales.

Adem√°s de los casos m√°s conocidos, como los episodios filmados en un drugstore de La Paz, la denuncia contra Castrillon que presentara la Vocal Susana Medina de Rizzo, lo mismo que los mensajes amenazantes que habr√≠a enviado a mujeres que integran la comisi√≥n directiva de la Asociaci√≥n de la Magistratura, Fiorotto hace hincapi√© en empleadas y empleados del Poder Judicial que habr√≠an sido v√≠ctimas de los embates violentos del magistrado, tal como qued√≥ reflejado en la investigaci√≥n publicada por la Revista An√°lisis en su √ļltima edici√≥n impresa.
La empleada que necesitó custodia policial en su casa
Por caso, alude a una ‚Äúempleada judicial hoy jerarquizada‚ÄĚ, que ‚Äúfue v√≠ctima en reiteradas oportunidades de violencia f√≠sica, mental y de amenazas‚ÄĚ. La gravedad de los hechos violentos motiv√≥ ‚Äúactuaciones en las que intervino la Direcci√≥n de Gesti√≥n Humana del Superior Tribunal, en las cuales se hicieron seguimientos de la situaci√≥n laboral de la v√≠ctima, d√°ndose intervenci√≥n a especialistas en salud mental que hicieron recomendaciones. Tambi√©n, intervino la Fiscal√≠a de G√©nero, ante la cual se hizo un relato por la mencionada‚ÄĚ.

‚ÄúDesde la Fiscal√≠a de G√©nero ‚Äďrelata Fiorotto-, ante el conocimiento de la situaci√≥n de violencia f√≠sica y amenazas sufridas por la empleada, se dispuso inclusive custodia en su domicilio particular, porque la misma hab√≠a puesto alerta y dijo que iba a denunciar. Esa vigilancia fue realizada por la Polic√≠a de Entre R√≠os, con una custodia temporaria frente a su domicilio‚ÄĚ.

‚ÄúLos episodios de violencia contra esta empleada fueron muchos: insultos, empujones, malas palabras, pero se incrementaron a partir del a√Īo 2019, √ļltimo de ejercicio de Castrillon como Presidente del m√°ximo √≥rgano Judicial. En la oficina de Presidencia, siendo horas de la tarde, la empuj√≥ contra la pared amenaz√°ndola de muerte. Como producto de ese v√≠nculo violento, la mujer debi√≥ tomar tratamiento psicol√≥gico‚ÄĚ.

Siempre en referencia a esta v√≠ctima, Fiorotto describe otra situaci√≥n: ‚ÄúCastrillon la oblig√≥ a firmar una nota conjunta con √©l mismo (que √©l redact√≥) diciendo que hab√≠an ‚Äúlimado asperezas‚ÄĚ y que ped√≠a regresar a su anterior lugar de trabajo. Lleg√≥ al punto de tomarle la mano, en forma amenazante, para hacer su r√ļbrica en tan tensa situaci√≥n. Habl√≥ por ella, ella nunca pidi√≥ volver a ese lugar como no fuera por la amenaza. Pero como la violencia sigui√≥, la √ļnica vez que comenz√≥ a aminorar es cuando ella tuvo una conversaci√≥n con la Dra. Cecilia Goyeneche, Fiscal Adjunta. Lleg√≥ a perder kilos, a temblar, estaba mal f√≠sica y psicol√≥gicamente. Lleg√≥ a hablar con vecinos para que no permitiesen que Castrillon subiera a su departamento, ya que se le hab√≠a aparecido varias veces por all√≠‚ÄĚ.
El pote de ensalada de frutas contra una exasistente
M√°s adelante, el escrito formal elevado por Daniel Tirso Fiorotto ante la C√°mara de Diputados, solicitando juicio pol√≠tico para Emilio Castrillon, se detiene en puntualizar los hechos que el Vocal del STJ habr√≠a cometido contra una ‚Äúex asistente‚ÄĚ durante el √ļltimo per√≠odo de la Presidencia del supremo tribunal.

Tambi√©n en este caso, la cuesti√≥n pas√≥ a mayores. ‚ÄúLos episodios de mal trato que padeci√≥ mientras laboraba como asistente del denunciado, fueron reiterados, gener√°ndole gran sufrimiento y un pedido de intervenci√≥n en la tem√°tica de violencia que result√≥ analizado por la Direcci√≥n de Gesti√≥n Humana del S.T.J.E.R. donde hubo testimoniales y hasta la determinaci√≥n de que se hiciera un seguimiento por parte de un grupo de profesionales de la salud mental‚ÄĚ.

‚ÄúOtro de los episodios que tuvo como protagonista a la misma v√≠ctima, fue el haberle arrojado, en un d√≠a laboral de noviembre de 2019, un pote de ensalada de frutas, que termin√≥ azotado en la pared de la oficina. La mujer en esa oportunidad fue asistida por otros empleados judiciales, llev√°ndola del lugar, habiendo presenciado la tensa situaci√≥n y o√≠do los gritos desaforados de Castrillon‚ÄĚ.
La complicidad hacia adentro del Poder Judicial
Fiorotto deja en claro que todos los hechos relatados en su escrito podr√°n ‚Äúser probado con la producci√≥n de la prueba que dejaremos solicitada en esta presentaci√≥n‚ÄĚ. Y, de inmediato, cuestiona el silencio c√≥mplice hacia adentro de la Justicia: ‚ÄúDebo decir sin temor a equivocarme, que lo que ha sido p√ļblico en las esferas del Poder Judicial, fue completamente silenciado hacia fuera. Las mujeres y tambi√©n los hombres, le han temido y lamentablemente estos √ļltimos, lo han tolerado‚ÄĚ.

En otro pasaje del documento, introduce una comparaci√≥n, √ļtil para desnudar esa complicidad a la que se√Īal√≥ anteriormente: ‚ÄúSe est√° juzgando en este momento a un Juez de Paz de Gualeguay, por una causal vinculada a violencia de g√©nero, en una situaci√≥n que si la compar√°semos solo superficialmente con los antecedentes de violencia del aqu√≠ denunciado, considerar√≠amos insignificante al lado de las enormes situaciones generadas por Castrillon en el curso de su vida laboral judicial‚ÄĚ.
Los ataques contra empleados
Respecto de los ataques violentos contra empleados, Fiorotto refiere el caso puntual de uno que prestaba servicios en la Sala Civil y que ‚Äúfue tan brutal la situaci√≥n, que se retir√≥ angustiado, dici√©ndole a sus compa√Īeros que no estaba bien. Ese mismo d√≠a tuvo un Accidente cerebro vascular (ACV) y a los pocos d√≠as falleci√≥‚ÄĚ.

Tambi√©n suma otro hecho: la agresi√≥n al responsable del √Ārea de Estad√≠sticas de Tribunales, al que ‚Äúagredi√≥ violentamente intentando avanzar sobre √©l f√≠sicamente, lo cual motiv√≥ que el agente judicial radicara una denuncia en sede judicial, ante el Ministerio Fiscal, quien dispuso la Apertura de Causa‚ÄĚ.

Por √ļltimo, describe lo vivido por un secretario administrativo del STJ, que ‚Äúdebi√≥ solicitar licencia por motivos psicol√≥gicos o psiqui√°tricos, luego de sufrir una agresi√≥n en el mes de diciembre de 2018‚ÄĚ.
Documental y testigos
A la hora de detallar el documental que deber√° pedirse para avanzar en la investigaci√≥n de los hechos, Fiorotto cita a varias reparticiones que deber√°n aportar: Fiscal√≠a de G√©nero de Paran√°, Ministerio P√ļblico Fiscal, Direcci√≥n de Gesti√≥n Humana del STJ, la Polic√≠a de Entre R√≠os y hasta el mism√≠simo Superior Tribunal de Justicia de Entre R√≠os.

Y entre los testigos, no s√≥lo propone que se llame a las v√≠ctimas. Tambi√©n que se llame a declarar al presidente del STJ, Dr. Mart√≠n Carbonell, a todos los dem√°s integrantes del ‚Äúsupremo‚ÄĚ, al Procurador Jorge Am√≠lcar Garc√≠a, a la Fiscal Cecilia Goyeneche, entre otros.
Fiorotto, fiel a sus principios artiguistas
En la introducci√≥n de la denuncia, Daniel Tirso Fiorotto, conocido por su adhesi√≥n al legado de Jos√© Gervasio Artigas, resalta toda la sangre derramada a lo largo de la historia en defensa de la ‚Äúrep√ļblica‚ÄĚ en Entre R√≠os y en el pa√≠s.

‚ÄúMuchos a√Īos despu√©s de la Revoluci√≥n de Mayo, Buenos Aires segu√≠a buscando reyes en Europa para nuestro territorio, mientras los entrerrianos nos desangr√°bamos por la rep√ļblica. ¬ŅNo es una raz√≥n central, entre muchas, para cuidar la rep√ļblica mientras la sociedad cultiva modos comunitarios quiz√° superadores? Los jueces, legisladores, ministros, que no est√°n a la altura de las circunstancias, ¬Ņno debieran detenerse en lo que cost√≥, en vidas humanas y otras desgracias, la organizaci√≥n de esos servicios?‚ÄĚ, se pregunta.

‚ÄúQuiz√° no est√© muy clara ‚Äďagrega- la violencia que ha generado en la sociedad argentina el descr√©dito de la rep√ļblica, provocado desde distintos poderes y a veces por personas individuales encumbradas en ese poder‚ÄĚ.

Y remarca: ‚ÄúEste a√Īo se cumplen 200 a√Īos de la Rep√ļblica de Entre R√≠os que pudo no ser una rep√ļblica propiamente dicha pero ten√≠a el esp√≠ritu. Por eso estamos sensibilizados, y ponemos mayor atenci√≥n a los atentados contra la rep√ļblica‚ÄĚ.

‚ÄúPara llegar al nombramiento de un juez en Entre R√≠os tenemos centenares de batallas en el camino, miles de muertos y amputados, mujeres y hombres. ¬ŅQu√© margen hay, nos preguntamos, para tomar con ligereza o negligencia un cargo logrado luego de tanto sacrificio de nuestras familias? ¬ŅAcaso nos consideramos con derecho a burlarnos de ese mar de l√°grimas? ¬ŅY qu√© margen hay en nuestras comunidades, herederas de aquellas gestas, para hacer la vista gorda?‚ÄĚ

Y, por √ļltimo, en obvia referencia a Castrillon, remata:

‚ÄúServidores p√ļblicos que cometen atropellos una y otra vez quedan al borde de provocar hechos mayores irreversibles, por m√°s que, con el paso de los d√≠as, se arrepientan de coraz√≥n y pidan disculpas. Si bien esa actitud (pedir perd√≥n) los enaltece, cuando se repite nos queda la idea de que habr√° un atropello m√°s y que podr√≠a ser peor, con esperables arrepentimientos tard√≠os.

De ah√≠ que, en pleno 2021, cuando la Argentina no encuentra el modo de prevenir maltratos que incluso llegan a femicidios, intentos de femicidios y suicidios por violencia de g√©nero, y cuando en uno de cada tres casos se reconocen advertencias y denuncias previas, no hay manera de ocultar ya los atropellos machistas ni de escucharlos con indiferencia. Y menos aun cuando podemos suponer, con alto grado de verosimilitud, que los casos que conocemos pueden ser la punta del iceberg‚ÄĚ.
Fuente: El Entre Ríos

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