Jorge Ríos, el jubilado entrerriano que mató a uno de los cinco ladrones que lo asaltaron en su casa en Quilmes en julio de 2020 y fue sobreseído por la Justicia, volvió a ser víctima de la inseguridad. En la madrugada de este domingo, quisieron robarle el medidor de gas de la puerta de su domicilio, pero el hombre de 73 años estaba despierto, vio al ladrón y lo ahuyentó. El delincuente se fue corriendo.
La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad de la cuadra que el jubilado colocó tras el violento robo que atravesó hace tres años en plena pandemia. En el video, se observa el momento en que un hombre encapuchado, que cargaba una bolsa en la mano, se dirigió hasta la casa de Ríos. Una vez en el lugar, se paró frente al medidor de gas, se puso en cuclillas e intentó cortar los caños. Eran las 3.04.
Lo que no se ve ni se escucha en el video son los gritos de Ríos y su sobrino (con quien convive desde julio de 2020) que, desde el interior del domicilio lograron amedrentar al ladrón, que huyó despavorido.
El jubilado dijo que los robos en el barrio están a flor de piel. “Acá en el barrio corremos riesgo todos los días, todos los vecinos. Tenemos nuestro raid de motochorros, entraderas y arrebatos. Ahora estamos pasando por esta experiencia: nos quedamos sin gas porque se están robando el cobre de los medidores. Esto lo recuperé. Hay que arreglarlo porque no alcanzó a cortarlo del todo”, dijo Ríos mientras exhibía en cámara la manguera que intentaron robarle.
Fernando Soto, abogado de Ríos, y quien difundió el video del robo en sus redes sociales, sostuvo que no se trató de un hecho delictivo al azar. “Todo indica que estaba marcado. Fueron directamente a la casa de Jorge, salteándose otros domicilios que estaban en el camino. Ahora él y su sobrino están sin gas. La dinámica consiste en robar los caños, porque tienen cobre y bronce. Lo venden a 20 mil pesos el kilo, según pude averiguar”, dijo el letrado.
Y siguió: “Don Jorge quedó muy afectado por el episodio anterior. Le robaron las herramientas de trabajo, lo torturaron y él luchó por su vida con un arma que tenía legítimamente. Él era portador legítimo. No quiso dispararles: lo hizo en defensa de su vida. No lo mataron de casualidad”.
Es que, hasta hace dos meses, Ríos estaba acusado de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” por el crimen de Franco Martín “Piolo” Moreyra, uno de los cinco delincuentes que lo asaltó en 2020. En junio pasado, el jubilado iba a enfrentar un juicio oral, pero la Justicia decidió sobreseerlo y dejó sin efecto el debate en su contra. La resolución fue del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de Quilmes: en el fallo, el juez a cargo de la causa detalló que el acusado “no efectuó disparos hacia Moreyra” sino que actuó en “legítima defensa”.