Este lunes 3 de abril, se expondrán en Pueblo Liebig maquetas de buques que intervinieron en la Guerra de Malvinas, realizadas por el exsoldado colonense Ramón Vallory.
Tendrá lugar en el Salón de Cultura, a partir de las 9:30 y hasta las 15:30 horas, con entrada libre y gratuita.
Conmemorando el 41° aniversario de la gesta se compartirán testimonios de los excombatientes, materiales y uniformes a cargo de Ramón Armando Gaitán Herrera.
“Las maquetas son para dar a conocer la historia de la Marina Mercante”, menciona Vallory a El Entre Ríos y destaca la actuación destacada de la fuerza para la que combatió durante el conflicto bélico.
Serán parte de la muestra el buque Isla de los Estados, donde falleció el marino mercante colonense Antonio Lima; el crucero ARA General Belgrano; y la virgen Stella Maris, patrona de los navegantes y de la Armada Argentina.
En estos momentos, el veterano de guerra entrerriano se encuentra trabajando sobre una maqueta en la cual representa el cementerio Darwin
La historia de los “Gigantes de acero”
Ramón Vallory comparte con nosotros el material escrito por el VGM y comunicador social Osvaldo Jorge Palacio, “La Flota Mercante Argentina en Malvinas: ‘Gigantes de acero’”:
La actuación de la Flota Mercante Nacional demostró que el heroísmo y el patriotismo en momentos bélicos, no es patrimonio exclusivo de lo militar. La contribución de sus hombres es poco conocida. Cargueros, remolcadores, petroleros, pesqueros; hombres y naves enfrentaron difíciles circunstancias que no fueron impedimento para trasladar pertrechos, tropas, sanidad, vehículos y elementos para el combate.
El “Bahía Buen Suceso” había actuado en el traslado de trabajadores a Georgias, para desarmar a una factoría según lo convenido con el gobierno británico. Ese episodio dio origen al conflicto bélico. Después operó en Malvinas como unidad de bastimento.
Éste barco en Bahía Zorro en la Gran Malvina, recibió fuego aéreo y dañado y con heridos fue abandonado. A los tripulantes los rescató la nave hospital “Bahía Paraíso”.
El carguero “Isla de los Estados”, se fue a pique el 10 de mayo, fue hundido por la fragata H.M.S. “Alacrity” en el Estrecho de San Carlos.
Su tripulación actuó como proveedora y trabajó en el minado de las aguas de Puerto Argentino. Tras la explosión murieron sus quince tripulantes, tres miembros del Ejército, uno de la Fuerza Aérea, tres de la Armada y uno de la Prefectura. Sólo dos hombres salvaron su vida por imperio de una milagrosa casualidad.
El navío “Mar del Norte” trasladó material militar y el “Río Cincel”, de ELMA, módulos para la pista aérea.
El “Formosa”, también de ELMA, condujo miles de toneladas de carga. Fue atacado por aviones británicos y abandonó la zona al sur de la Isla Soledad donde fue agredido por error por cazas Skyhawks argentinos. Fue blanco de dos bombas que no explotaron y no causaron víctimas.
El “Río Carcarañá”, burló a los submarinos “Splendid” y “Spartan”. El primero de mayo un Sea Harrier lo atacó pero no hizo blanco. La nave se evadió del puerto con su carga y se ocultó al sur de la Isla Soledad.
Su tesoro más valioso, fue una cohetera CITEFA. Nuevamente agredido por fuego de ametralladoras, recibió daños en su estructura. El buque fue abandonado y la tripulación, rescatada por el “Forrest”, fue trasladada a la Bahía Zorro, donde prestó servicios al Ejercito realizando el traslado y ocultamiento de combustible.
El remolcador “Yehuin”, fue el último mercante que navegó a Puerto Argentino. Realizó misiones logísticas y también de minado marítimo. Al final del conflicto su tripulación cayó prisionera y la embarcación capturada.
El abastecimiento de combustible a la marina de guerra lo hicieron los buques de YPF, “Puerto Rosales” y “Campo Durán”. El tanquero “Punta Médanos” y el petrolero “Puerto Rosales” asistieron al Crucero “General Belgrano” y a los destructores “Bouchard” y “Piedra Buena”. En ese momento el submarino “Conqueror” esperaba la orden para atacar al “Belgrano”.
Los ingleses zarparon el treinta de marzo. Era imprescindible contar con información de inteligencia, por eso la Mercante y la Fuerza Aérea hicieron el reconocimiento atlántico desde el Canal de la Mancha y Gibraltar hasta el Río de la Plata.
La Isla Ascensión fue rodeada por el transporte “Río de la Plata”, y cursó información hasta que fue sobrevolado por helicópteros que lo alejaron. Sus pares, “Almirante Stewart”, “Glaciar Perito Moreno”, “Glaciar Ameghino” y “Río Calchaquí” también se acercaron peligrosamente a Ascensión.
El “Tierra del Fuego” ubicó a la flota enemiga en medio del océano, a la altura del Río de la Plata, y el seguimiento al sur del paralelo del Cabo San Antonio, fue efectuado por pesqueros. El “Narwal”, “María Alejandra”, “Constanza”, “Ceibo”, “Invierno”, “Mar Azul” “Usurbil” y el “Capitán Cánepa”.
El pesquero “Narwal”, descubrió a la marina inglesa reabasteciéndose fuera de la zona de exclusión. La Fragata “Alacrity” lo alejó del lugar, pero continúo su rastreo. Sus mensajes ayudaron a descubrir un plan de ataque al Portaaviones “25 de Mayo”.
Luego lo acometió una escuadrilla de Harriers que causó heridos y la muerte del contramaestre Omar Rupp, primer marino mercante caído en la Gesta. El barco fue abandonado y, luego de ser abordado por un grupo comando que contribuyó a su detonación, se hundió con honor. Los prisioneros fueron trasladados al portaviones “Invencible” y después al buque hospital “Uganda”.
El transporte de material hacia Puerto Deseado estuvo a cargo de los mercantes “Córdoba”, “Lago Argentino”, “Lago Traful”, “Chaco” y “Río Neuquén”. La Armada dispuso del “Bahía San Blas”, “Cabo de Hornos” y “Canal de Beagle”.
El abasto de nafta para los aviones de combate, lo realizó YPF, con el “Cabo Espíritu Santo” y el “Florentino Ameghino”. El remolcador “Yaktemi” se destacó por su apoyo al “Formosa” que navegaba con una bomba sin explotar y el socorro al “Narwal”.
El buque insignia de la Escuela Nacional de Náutica “Piloto Alsina”, auxilió a la Prefectura en el control del Río de la Plata, para impedir sabotajes. Finalmente, transportó a más de mil prisioneros de guerra argentinos. Además, veintisiete cadetes de la Escuela Nacional de Náutica tuvieron participación en distintas unidades.