Una médica integrante del cuerpo profesional del Hospital Centenario de Gualeguaychú enfrenta un juicio por su presunta responsabilidad en la atención de un nene de 10 años que murió en enero de 2025. La investigación sostiene que el menor padecía una peritonitis que no habría sido diagnosticada durante la consulta médica previa a su fallecimiento.
El debate comenzó el pasado jueves en los tribunales y para este lunes está previsto que se desarrollen los alegatos de clausura, instancia en la que la acusación expondrá su posición sobre la responsabilidad que le atribuye a la profesional. Por su parte, la defensa solicitará la absolución al considerar que no existen pruebas suficientes para responsabilizarla por el desenlace.
El caso tiene como víctima a Yair Suárez, quien murió el sábado 18 de enero del año pasado, horas después de haber sido atendido en la guardia del nosocomio.
La atención previa al fallecimiento
Según el relato que su madre, Miriam Suárez, brindó oportunamente ante el fiscal Jorge Gutiérrez, el cuadro comenzó el viernes 17 de enero, cuando el chico manifestó fuertes dolores abdominales.
Durante ese día, la mujer intentó aliviar sus molestias en su domicilio y le suministró manzana rallada y Gatorade. Con el correr de las horas aparecieron los vómitos y, al día siguiente, decidió llevarlo al hospital.
El sábado por la mañana, Yair volvió a vomitar y no quiso desayunar. Poco después del mediodía, su madre llegó con él a la guardia del hospital.
De acuerdo con la declaración de la mujer, la médica observó que la criatura estaba agitado. Le colocaron suero con Dipirona y otro medicamento para el estómago, además de oxígeno. También se realizaron análisis de sangre y placas.
Siempre según el testimonio de la madre, como presentaba fiebre y no se había determinado el origen de la infección, los estudios habrían indicado un principio de neumonía. En consecuencia, el niño fue medicado y recibió el alta.
Yair abandonó el nosocomio poco antes de las 17, con una temperatura de 37 grados y la indicación de tomar amoxicilina y paracetamol. Además, la médica le habría indicado a su madre que lo llevara a control el lunes en el Centro de Salud del barrio La Cuchilla.
Pero el cuadro se agravó durante las horas siguientes.
El dramático desenlace
Ya en su casa, el nene permaneció un tiempo acostado y habló con uno de sus hermanos. A las 17.30, su madre le suministró los medicamentos indicados y, según contó, Yair le pidió jugo porque tenía sed, aunque no quería comer.
Cerca de las 22, la situación empeoró. Al intentar caminar unos pasos, el chico se desestabilizó y su madre debió sostenerlo. Luego se puso rígido y fue recostado de costado en una cama.
Con ayuda de una vecina y del padre de la mujer, lo trasladaron en automóvil nuevamente hacia el mismo hospital. Durante el trayecto, según el relato aportado a la investigación, el niño sufrió espasmos y dejó de respirar.
Yair ingresó alrededor de las 22.20 por la guardia pediátrica, sin pulso. Allí los profesionales intentaron reanimarlo durante aproximadamente 50 minutos, pero finalmente se produjo su fallecimiento.
Qué determinó la autopsia
La denuncia fue presentada al día siguiente y el fiscal Gutiérrez ordenó inmediatamente la realización de una autopsia.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial de Concordia debido a que había profesionales médicos involucrados en el caso y se buscó que el examen fuera realizado por un especialista de otra jurisdicción.
El informe preliminar determinó que el paciente había fallecido como consecuencia de una falla multiorgánica secundaria a una sepsis. La autopsia estableció que existía una apendicitis aguda que había evolucionado a una peritonitis, luego a una sepsis y finalmente a un shock séptico que provocó la muerte.
Durante el procedimiento también se extrajeron muestras de tejidos y órganos para estudios anatomopatológicos, cuyos resultados fueron incorporados como parte de las evidencias de la investigación.
Ahora, el juicio llega a una instancia decisiva. Este lunes están previstos los alegatos de clausura, donde la acusación planteará el pedido correspondiente respecto de la médica imputada, mientras que su defensa buscará la absolución y sostendrá que no existen elementos suficientes para atribuirle responsabilidad penal por esta muerte.