El método fue descubierto luego de una requisa en la prisión de Gualeguaychú.
Las autoridades penitenciarias secuestraron 7 celulares en el pabellón 4 de la Unidad Penal 2: en uno de ellos, advirtieron que había un mensaje dirigido a otro interno que decía: “El encargue está en la basura”.
De esta manera, revisaron el tacho de residuos y encontraron dos paquetes con marihuana que estaban escondidos.
La situación finalmente “fue informada a la superioridad, llamando nuevamente la atención la facilidad con la que ingresan elementos prohibidos a la cárcel”.