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Rafael Soto fue condenado en la mañana de este jueves a prisión perpetua por el asesinato de la docente Lilian Noemí Godoy y por intentar matar a su hija de 4 años al golpearla con una pala. El hombre había ido a la casa a arreglar un lavarropas pero terminó causando una tragedia.

El crimen conmovió a Concordia y a toda la provincia y suscitó reclamos de justicia. Luego del juicio que se realizó la semana pasada, el veredicto fue con la pena solicitada por la Fiscalía.

No hubo ningún misterio sobre quién era el autor del asesinato de la docente. Vecinos de la vivienda de la víctima, en la esquina de calles Laprida y Esteban Musetti escucharon los gritos desesperados de la mujer y llamaron a la Policía. Cuando los efectivos entraron a la casa se encontraron con una escena estremecedora y hasta confusa: Soto estaba con la ropa ensangrentada y con su hija de 6 años alzada en brazos. A unos metros se encontraba Lilian agonizando en el suelo y, encerrada en el baño, su pequeña hija, también inconsciente.

Aquella tarde del 5 de agosto de 2019, la docente y la niña fueron trasladadas al hospital Masvernat de Concordia. La madre murió poco después, como consecuencia de los fuertes golpes recibidos en la cabeza; mientras que su hija estuvo muy grave por una fractura de cráneo causada por el golpe con una pala que le efectuó el agresor, pero pudo sobrevivir.

En el juicio se enfrentaron dos hipótesis: el fiscal Fabio Zavaleta acusó por el delito de Homicidio calificado y pidió la prisión perpetua para Soto. La defensa reclamó una pena menor por el delito de Homicidio en ocasión de robo, ya que consideró que el acusado mató a la víctima para sustraerle dinero y un celular. Finalmente, el Tribunal de Juicio de Concordia integrado por Ives Bastián, Aníbal Lafourcade y Mariano Caprarulo le impuso la pena máxima.
Fuente: UNO Entre Ríos

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