La muerte de una niña de apenas dos años de edad, ocurrida el pasado jueves 8 de febrero en el hospital materno infantil San Roque, conmocionó a la ciudad de Paraná. La causa del deceso, fueron las tremendas lesiones que había sufrido producto de los golpes y agresiones que sufría hace tiempo.
El padre de la menor, Miguel Ángel Cristo, de 28 años de edad, fue detenido esa noche, e imputado de "homicidio agravado por el vínculo". El sujeto permanece con prisión preventiva en la cárcel de la capital entrerriana.
Días después, se detuvo a Yanina Soledad Lescano, quien al momento del hecho, era pareja de Cristo. La mujer que dio a luz una hija, horas después de la muerte de Nahiara, y a menos de 36 horas del parto, se le dictó prisión preventiva en la Unidad Penal Nº6 de Paraná, ya que según el Ministerio Público Fiscal, es acusada de omitir salvar a la beba, supuestamente asesinada a golpes por su padre.
Yanina Lescano decidió este miércoles romper el silencio y aclarar algunas versiones que surgieron sobre la muerte de la menor hija de su pareja. Lescano pidió que "se dejen otras cosas de lado y que se investigue qué fue lo que pasó en esa casa. Que se haga justicia y nada más", sostuvo la joven que permanece en la cárcel de mujeres de la capital entrerriana.
"Hay cosas que no puedo hablar hasta que las diga delante de la Justicia", sostuvo Lescano al ser consultada sobre si fue víctima de violencia de género por parte de su pareja, Miguel Cristo. Sin embargo, confío en que "se va a llegar al fondo de todo, que se va a saber la verdad de lo que vivimos en esa casa con mis hijos", remarcó.
Por otra parte, en referencia a la muerte de Nahiara y su imputación en la causa, la joven afirmó: "estoy muy mal y no puedo asimilar lo que pasó. No puedo creer que tratan de lavar las culpas y busquen hacerme culpable de todo a mi de todo lo que pasó", señaló y agregó: "voy a colaborar y confiar en la justicia. Lamento mucho no podido haber nada por Nahiara", dijo entre sollozos.
Los días previos a la muerte de Nahiara
Separada de sus hijos, los que permanecen en una residencia del Copnaf, la mujer de 28 años sostuvo en "su verdad" que "esa casa era un infierno". "Vivíamos todos encerrados y mis hijos también la pasaron muy mal", indicó.
Respecto si recuerda algo del día en el que falleció Nahiara, la mujer acotó que "no puedo hablar de eso todavía" y sólo excusó: "Lo único que me acuerdo de ese día es que él me gritaba, me atacaba de todos lados".
Según apuntó Lescano, "el cambio" en las actitudes de Cristo comenzó "a partir de que Nahiara sufrió una quemadura". "Se quemó los piecitos con un termo de agua caliente, y a partir de ahí empezaron las cosas que pasaron y que vivimos todos. Las cosas cambiaron para él, cambiaron para todos", insistió.
"El cambio fue de un mes para el otro, porque, como dijo la misma madre de él, en Navidad y Fin de Año estábamos bien, teníamos problemas, pero no cómo lo que pasó con Nahiara".
"La mamá de Miguel contó que el 24 de diciembre, el padrino de Nahiara fue a llevarle regalos y ropa, y dijo que la nena estaba bien. Son los dichos de ellos mismos", se defendió, al tiempo que aseguró desconocer a la familia de Cristo.
"Una sola vez tuve la oportunidad de cruzarme con su mamá, el día del cumpleaños de Miguel, el 8 de agosto, que fue cuando Nahiara se quedó con nosotros. Esa fue la única oportunidad que tuve de conocer a su mamá y de vista a su hermanas", aseveró.
"Ellos son muy cerrados, nunca me aceptaron a mí", sostuvo. "Apartaron a mi gente de la comunidad, nunca entendí porque tomaron esa decisión de separarlo", destacó. Y en ese sentido, remarcó que a Cristo, esa situación, "le afectaba muchísimo".
"Él no los dejaba entrar. Y yo nunca salí a recibirlos", rememoró. "Cuando venía alguien a mi casa, él decidía quién entraba en mi casa y quién no, pero no sé cómo demostrarlo", se defendió.
Respecto de las acusaciones de la familia de Cristo, la mujer respondió que "los padres fueron los que lo echaron y le sacaron las hijas porque a la más grande no la dejaban que lo vea".
Sobre el "infierno" que vivió junto a Cristo
Lescano, quien estaba embarazada cuando falleció Nahiara, contó que Cristo no le permitía acudir a las consultas médicas, dijo también que se sentía "atemorizada" por las actitudes de su pareja.
"Él estaba muy mal, era capaz de cualquier cosa, y el miedo me volvió a paralizar. No puedo explicar el miedo terrible que sentí en el momento que vi que íbamos a terminar todos mal", se defendió.
"La gente piensa que es fácil estar con una persona que no es normal, que pasa días sin dormir, que se pierde, que uno desconoce de un momento para el otro", refirió Lescano en relación a la convivencia con Cristo.
"En el tiempo que sucedían las cosas, salía con mi nene más chiquito para todos lados, lo llevaba como rehén para todos lados", indicó.
"No es fácil, no es solo decirlo. Y encima todos encerrados. Todos los días se vivía un infierno en esa casa", aseguró.
La mujer, que está acusada de no haber impedido salvar a la beba, supuestamente asesinada a golpes por su padre, manifestó: "Lamento no haber tenido el coraje para poder haber hecho algo a tiempo, porque realmente no pude".
Y según señaló, fue ella quien "peleó" con Cristo para que llamara a la Policía, ya que según indicó, "una madre hace hasta lo último".