Inusual por donde se lo mire. En pocos minutos, el servicio de información del Superior Tribunal de Justicia comunicó dos decisiones de la presidenta, la Jueza Susana Medina, en las que pide explicaciones sobre sus dichos tanto a un abogado como al presidente de la seccional Paraná del Colegio de la Abogacía.
Medina, que al parecer no está dispuesta a pasar por alto nada de lo que digan en los medios los profesionales del derecho, primero remitió una nota al abogado Milton Urrutia, “atento a sus manifestaciones vertidas en medios de prensa, respecto del funcionamiento de los Juzgados de Familia de Paraná y del desempeño de las magistradas que se encuentran al frente de los mismos, refiriéndose a ‘faltas en el cumplimiento de las normas procesales y de fondo’, ‘demoras injustificadas en procesos de alimentos’, ‘violencia institucional y de género’, entre otras”.
Por medio de la nota, Susana Medina solicitó al abogado que, “ante la gravedad de sus declaraciones, así como a la falta de precisión de las mismas, a la mayor brevedad posible, remita al Superior Tribunal de Justicia un detalle circunstanciado de las irregularidades advertidas por él, consignando juzgado y magistrada interviniente, proceso y justiciables, a los fines de conocer y evaluar lo sucedido, o de lo contrario rectifique públicamente sus expresiones”.
Minutos después, trascendió que Medina también dirigió un pedido expreso al Colegio de la Abogacía de Paraná. La presidenta del Superior Tribunal de Justicia solicitó al presidente de la entidad, Santiago Esquivel, “atento a la publicación que la entidad realizó en su página de Facebook afirmando que la medida de fuerza llevada adelante por los empleados del Poder Judicial, el jueves pasado, había ‘paralizado el servicio de justicia’ y ‘afectado los derechos de la ciudadanía’”.
Según Medina, tal afirmación fue “genérica e imprecisa”, y es por ello que resolvió exigirle a Esquivel “que, a la mayor brevedad posible, brinde un claro detalle de los organismos judiciales que no prestaron atención durante la medida de fuerza, así como aquellos en los que se haya verificado suspensión de audiencias, o cualquier otro entorpecimiento del servicio, o de la actividad profesional de quienes ejercen la abogacía, por la razón mencionada, a los fines de adoptar las medidas que correspondan”.
Las dos notas de Medina, que más allá de su lenguaje correcto trasuntan un claro enojo y malestar, fueron difundidas este sábado por la mañana.