Oriundo de Buenos Aires, se encontraba radicado en el Departamento Colón desde hacía 7 u 8 años. Está acusado de integrar una asociación ilícita que creó 170 empresas ficticias, que generaron facturas electrónicas apócrifas por más de 10 mil millones de pesos, para ser utilizadas por unas 2 mil compañías desde el año 2016.
Luego del allanamiento de su domicilio, ubicado en calle 3 de Febrero casi Junín, pasó la noche detenido en la Jefatura Departamental de Policía y, al día siguiente, fue trasladado a la localidad bonaerense de Morón.
Una vez instalado en Buenos Aires, el 2 de mayo compareció ante el juez que entiende en la causa que se investiga, quien le tomó declaración y ordenó que continúe detenido.
De su vivienda incautaron autos, motos y embarcaciones, como así también material electrónico que sirve para almacenar información: teléfonos, notebooks y tablets. Justamente, se confirmó que este hombre se dedicaba a la venta de artículos por internet.
Hasta el momento, las fuerzas de seguridad involucradas en el procedimiento de la semana pasada no fueron instruidas para realizar nuevos allanamientos o investigaciones en el marco de la causa.