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La visita del presidente Alberto Fernández y su pareja Fabiola Yañez, el viernes, al Vaticano, para entrevistarse con el papa Francisco generó un pequeño desencuentro verbal entre la Presidencia de la Nación y la Santa Sede por el tema del aborto.

La oficina de Prensa de Francisco debió corregir un primer comunicado sobre aquel encuentro en el que, informó el Vaticano,"se examinó la situación del país, con especial referencia a algunos problemas como la crisis económico-financiera, la lucha contra la pobreza, la corrupción y el narcotráfico, la promoción social y la protección de la vida desde su concepción".

El Presidente insistió públicamente que no se habló de la "protección de la vida", verbigracia: el aborto y el proyecto de despenalización que el Gobierno enviará al Congreso. Y el Vaticano debió volver sobre sus pasos, a través de un segundo comunicado. "No todos los temas citados en el Comunicado de Prensa sobre la Audiencia con el Presidente de la República Argentina han sido afrontados en todas las conversaciones: algunos han sido examinados en el curso del encuentro con la Secretaría de Estado, otros en el marco del encuentro con el Santo Padre", corrigió Matteo Bruni, de la Oficina de Prensa del Vaticano.

El cura entrerriano Leandro Bonnin habló sobre el encuentro y dio su parecer. "Lamentablemente -dijo a través de una publicación en Facebook- la visita de nuestro Presidente al Vaticano ha generado -o acentuado- la confusión que sobre algunos temas se viene viviendo desde hace algunas décadas. ¿Puede comulgar alguien que está viviendo en pareja sin estar casado? ¿Puede comulgar un gobernante que está decididamente a favor del aborto y en su breve período como Jefe de Estado ha llenado su gabinete con personas pro-aborto e ideología de género?".

Y ponderó que en la parroquia Santa Elena -donde está hasta fin de mes, cuando se mudará a la parroquia Cristo Peregrino, de Paraná- "se predica, sencillamente, la fe de la Iglesia. Y se celebra la Liturgia de la Iglesia. Sin agregados ni modificaciones. Y se propone a los fieles vivir la moral cristiana, la de siempre, sin alteraciones». Y mostró su preocupación por «aquellos que quieren cambiar nuestra religión. Llegan noticias preocupantes de diversos puntos del país y del mundo, que señalan que algunos relativizan la fe, la liturgia, la moral".

Sin decirlo abiertamente, el cura Bonnin se refirió a aquella polémica que derivó en los dos comunicados de la Santa Sede, y sostuvo que #nuestras comunidades no necesitan que ´licuemos la fe´, ni la liturgia, ni la moral. Al contrario: es justamente cuando se proclama, se celebra y se propone el Evangelio en su fascinante radicalidad y exigencia cuando las personas -en medio de las tinieblas actuales- pueden ver en la Iglesia un faro luminoso".

"Lo contrario -es decir, una iglesia a lo Groucho Marx ´estos son mis principios, y si no les gusta, tengo otros´- no solo es una traición a Cristo, sino también al mundo, que necesita puntos de referencia claros, firmes, estables. Necesita la roca de la verdad, no las arenas de la opinión que se adapta a los ´requerimientos´ de cada época", dijo Bonnin, opositor a la Ley de Educación Sexual con perspectiva de género.
Fuente: Entre Ríos Ahora

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