Salud

Con ayuda de un laboratorio de Concordia, desarrollaron un dispositivo que diagnostica una enfermedad de transmisión sexual

Julian Bergier es licenciado en Biotecnología, investigador del CONICET y miembro del laboratorio de Ingeniería Genética y Biología Celular y Molecular de la Universidad de Quilmes. Desde allí en 2016 se planteó investigar junto a otros profesionales el desarrollo de un biosensor para la detección de patógenos virales. "Era el momento de un brote de Dengue en el norte del país donde no se cuenta con la cantidad de personal, ni centros de diagnóstico para abastecer la demanda del diagnóstico en un contexto de expansión de la enfermedad", y este fue el punto de partida para la construcción de una plataforma de detección rápida (point of care) de microorganismos que denominamos d3 (Dna Diagnostic Device).


Luego de realizar el desarrollo y presentarlo en congresos, se contactaron de diferentes lugares para ver si podían desarrollar sistemas de detección para otras enfermedades de interés, asociadas al área veterinaria y salud humana. "Sabíamos que una de las principales características de la plataforma que habíamos construido, era que podía ser utilizada para la detección de otros microorganismos", dijo Bergier, y de esta forma surgió el proyecto de desarrollar un dispositivo rápido para la detección Chlamydia trachomatis (d3 POC) una bacteria de transmisión sexual que afecta a más de 127 millones de personas en el mundo según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Según los investigadores, el aporte de este dispositivo puede tener impacto en la Salud Pública porque la tecnología desarrollada y utilizada en este sistema permite detectar el ADN de un patógeno en menos de una hora y el costo por reacción es sensiblemente menor a los sistemas actuales. "Además, no requiere de equipos costosos, sino de un dispositivo sensor portátil y recargable, controlado mediante una aplicación en un smartphone . Estas características permiten prescindir de personal técnico especializado, y de laboratorios de alta complejidad", señala Bergier.

La implementación masiva de este dispositivo permite que el paciente concurra al médico o salas de atención primarias y si presenta sintomatología de clamidiasis, el médico pueda tomar una muestra del paciente y analizarla con el dispositivo d3 (Dna Diagnostic Device). El resultado se obtiene en el transcurso de aproximadamente 1 hora, y se puede comenzar con el tratamiento el mismo día en caso de tener una diagnóstico positivo.

El proyecto se encuentra en la etapa de validación clínica, es decir que se están analizando paneles de muestras ya identificadas para estudiar su performance. Hasta el día de la fecha obtuvieron un 100% de concordancia respecto a la tecnología actual de referencia (PCR en tiempo real). Ahora, continúan ampliando el análisis de muestras para incluir distintos parámetros del sistema.

El desarrollo se llevó a cabo en conjunto con LEBYM, un laboratorio de análisis clínicos de Entre Ríos y el proyecto es finalista en la competencia Samsung Innova en área de salud. "Con mi grupo de trabajo nos imaginamos la creación de una empresa dedicada al diagnóstico, que utilice esta plataforma para el desarrollo de diferentes sistemas de detección rápidos. Tenemos el objetivo de ofrecer, en nuestro país y la región herramientas biotecnológicas para el área de diagnóstico que colaboren en la democratización de la salud", agrega Bergier. El mercado del diagnóstico privado sería unos de los primeros clientes y luego apostar a que los estados provinciales o municipales lo utilicen.

Una de las cosas que más entusiasma al equipo de Bergier es que, el proyecto nació de científicos formados en el país, utiliza insumos locales y aporta una solución a un problema sanitario importante. "Esta cadena, desde la generación del conocimiento hasta su aplicación a una problemática real, es muy difícil de lograr en nuestro país, y consideramos que es uno de los aportes de valor que podemos dar desde el ámbito científico a la sociedad", concluye el investigador.

Qué es LEBYM
Se trata del Laboratorio de Estudios Bioquímicos y Microbiológicos, ubicado en calle Bernardo de Irigoyen 466, en Concordia.

La dirección está a cargo de Carlos A. Corthey, Bioquímico, Master en Biología Molecular e Ingeniería Genética (Universidad Favaloro), Especialista en Endocrinología (Asociación Bioquímica Argentina), Ex becario del FUNCEI (Fundación Centro de Estudios Infectológicos Dr. Daniel Stamboulian).

En la Co-Dirección se desempeña María E. Blanc, Ex concurrente del Servicio de Bacteriología del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez.

El staff se completa con los bioquímicos Germán Quinteros, Mauricio Spizzirri, Nicolás Marchetta y Paola Yasenzaniro.

Fuente: La Nación - Leandro Africano