La Asociación de Plantadores de Arroz (APA) advirtió que la actividad atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años y alertó que parte de los pequeños productores podría abandonar la producción como consecuencia de la prolongada caída de los precios internacionales y el fuerte incremento de los costos de producción.
Crisis de precios
Desde la entidad señalaron que el sector enfrenta el segundo año consecutivo de crisis de precios, un escenario que se agravó por el aumento del gasoil, la energía y los fertilizantes, factores que deterioraron aún más la rentabilidad de una de las economías regionales más importantes de Entre Ríos, especialmente en los departamentos San Salvador y Villaguay.El tesorero de la Asociación de Plantadores de Arroz, Gonzalo Muller, describió un panorama crítico para el sector y sostuvo que la principal preocupación pasa por la continuidad de numerosos productores de menor escala.
"Es muy compleja la situación hoy en día del productor arrocero. Estamos atravesando el segundo año, la segunda campaña de crisis de precios y este año de manera muy agravada con el incremento de los costos", resumió.
Muller explicó que el origen del problema se encuentra en el propio funcionamiento del mercado arrocero, donde el precio depende exclusivamente de la oferta y la demanda.
Recordó que hace apenas dos o tres años el arroz atravesó un período de valores "extraordinarios", lo que incentivó un fuerte crecimiento del área sembrada tanto en Entre Ríos como en el resto de las provincias productoras y en los países vecinos.
"Ese buen momento no era solamente del mercado argentino, sino del mercado internacional. Eso llevó a que creciera muchísimo la superficie sembrada y terminó inundando las plazas de arroz", explicó.
Según indicó, la excelente cosecha obtenida durante la última campaña (que calificó como una de las mejores de los últimos 25 o 30 años) terminó generando un exceso de oferta que desplomó los precios.
"Se llenó de arroz. Hubo mucha oferta no sólo en Argentina, sino en toda la región y eso hizo caer fuertemente los precios", señaló.
A ese escenario, añadió, se sumó posteriormente el incremento de los costos de producción. "Después llegaron el aumento de la energía, del gasoil y de los fertilizantes, y eso agravó mucho más la situación", sostuvo.
Exportaciones activas, pero con baja rentabilidad
El dirigente aclaró que las exportaciones continúan funcionando normalmente y que el excedente de producción logró colocarse en los mercados internacionales, aunque reconoció que los precios obtenidos distan de ser los esperados."El año pasado se exportó mucho y bien, pero a malos precios. De todos modos, se logró sacar el excedente para que no siguiera sobrando arroz y eso ayudó a que la situación no fuera peor", explicó.
Añadió que durante este año ese proceso continúa desarrollándose. "Se está cumpliendo ese objetivo también. Dentro de todo lo malo, es uno de los factores positivos que hoy podemos mencionar", indicó.
El productor necesita crédito
Consultado sobre qué tipo de asistencia necesita actualmente el sector, Muller fue categórico al afirmar que la principal demanda pasa por el acceso al financiamiento."Hoy el productor necesita oxígeno y el oxígeno viene de la mano del crédito. No hay otra manera", afirmó y explicó que muchos productores necesitan financiamiento para afrontar las obligaciones de la campaña anterior, comercializar la cosecha en mejores condiciones y comenzar a planificar el próximo ciclo productivo.
"El productor necesita financiarse, cumplir con las obligaciones de la campaña que pasó, tratar de vender lo mejor posible lo que pudo cosechar y dar vuelta la página para pensar en la próxima campaña", expresó.
Sin embargo, anticipó que ya se prevé una nueva reducción de la superficie sembrada. "Algunos pequeños productores pueden abandonar la actividad".
Muller advirtió que el impacto no será uniforme y que los productores más pequeños serán quienes enfrenten las mayores dificultades.
"Desde la Asociación creemos que el productor chico es el que más lo va a sentir. El productor mediano y grande, después de haber atravesado otras crisis, ya está diversificado y tiene soja, trigo, maíz, girasol o ganadería para hacerle frente", explicó.
Estimó que entre un 20 y un 30% de los productores podrían verse seriamente afectados. "Alguno puede llegar a abandonar la actividad", alertó.
No obstante, aclaró que la crisis alcanza a todo el sector. "Hasta el productor más grande va a disminuir el área. Es un retroceso en todos los niveles", sostuvo.
El gasoil, uno de los principales problemas
El tesorero de APA señaló que el combustible representa hoy uno de los mayores costos para la producción arrocera y comparó la situación actual con la peor crisis que atravesó el sector a comienzos del siglo."Hoy estamos en una relación de aproximadamente siete kilos de arroz por cada litro de gasoil, cuando históricamente esa relación era de dos o tres kilos. Estamos peor que en la crisis arrocera del año 2000", afirmó.
En ese contexto, indicó que la entidad también impulsa modificaciones impositivas vinculadas al combustible utilizado para el riego.
Explicó que el gasoil utilizado por los productores paga el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC), destinado al mantenimiento de rutas y caminos, pese a que ese combustible se utiliza en motores fijos para extraer agua.
"El motor está fijo sobre un pozo extrayendo agua y no ocupa ningún camino ni ninguna ruta. Es un impuesto que entendemos no debería pagarse", sostuvo.
Aunque reconoció que se trata de una reforma compleja, que requeriría tratamiento legislativo, aseguró que el sector busca "agarrarse de todos lados para amortiguar un poco el golpe" mientras intenta atravesar uno de los períodos más difíciles de los últimos años.
Fuente: Radio Plaza - Análisis Digital.