Paraná

Denuncian estafa millonaria: más de 30 familias perjudicadas por una empresa de construcción en seco

Los damnificados, que invirtieron los ahorros, vehículos y terrenos, exigen respuestas urgentes a la Justicia ante el vaciamiento de las oficinas comerciales y el temor de que los responsables abandonen la provincia.

La firma, que operaba bajo distintas denominaciones comerciales como "Steel Mundo", "Steel Framing Paraná" y "Paraná en Seco", según lo publicado por El Once captaba a sus clientes mediante contratos de rápida ejecución. Ángelo Cantagallo, uno de los damnificados de Paraná, relató las condiciones del acuerdo inicial: “En mi caso particular, hice contrato con una terminación en 90 días hábiles. Me pedían una entrega del 50% y el resto se financiaba en 18 cuotas. Al principio empezó bien, solo que el tiempo se dilató bastante”.

En el caso de Cantagallo, la obra consistía en un monoambiente sobre la planta alta de la vivienda de sus padres. Hoy, la estructura se encuentra completamente inhabitable debido a serias filtraciones y problemas edilicios derivados del abandono de los trabajos. El perjuicio económico personal, según estimó, equivaldría actualmente a unos 20 millones de pesos.

Con el correr de los meses, los afectados comenzaron a coordinar acciones al descubrir que la situación se repetía de manera generalizada. “Hay gente que está peor que yo. A algunos ni siquiera les hicieron la platea y solo les removieron la tierra del terreno”, sostuvo el denunciante, exponiendo el drama social subyacente.

El impacto de la presunta estafa ha trascendido lo económico, afectando gravemente la salud de los involucrados. “Hay familias con hijos que ahorraron toda su vida y esta gente les arruinó el sueño de la casa propia”, lamentó Cantagallo, quien además agregó un crudo detalle sobre el impacto en la salud de las víctimas: “Hay una señora cuyo marido sufrió un ACV por el estrés de ver que se habían robado los ahorros de su vida”.

A través de asesoramiento legal, los damnificados lograron acceder al estado financiero de la empresa, detectando una compleja situación comercial. Según explicaron, existirían “alrededor de 60 cheques rechazados por más de 100 millones de pesos”. El modus operandi de la firma incluía el retiro de materiales en corralones locales mediante pagos diferidos que luego carecían de fondos para ser cobrados.

La alarma entre los vecinos se encendió de manera definitiva al constatar el repentino desmantelamiento de las oficinas comerciales donde se atendía al público. “Ayer sacaron todo, retiraron el ploteo y vaciaron el lugar”, advirtió Cantagallo, señalando el inminente riesgo de que los responsables se den a la fuga.

De acuerdo a los datos aportados por las víctimas, los titulares de la empresa constructora serían oriundos de la provincia de San Luis. “Vinieron acá por algo, entonces quizá lo están haciendo en otro lado también. Viven en Paraná al lado de una iglesia, casualmente la iglesia me parece que es de ellos y se dan mucho de la religión también. Entonces yo digo ¿qué cara no?”, manifestó con indignación el entrevistado, quien además lamentó las consecuencias familiares: “Lo que más me duele es que le arruiné la casa a mis padres. Ahora voy a tener que volver a empezar y juntar dinero otra vez para arreglarla”.

A pesar de que las denuncias penales ya fueron formalizadas, los damnificados manifestaron su profunda preocupación por la lentitud de las actuaciones judiciales. “No entiendo cómo esto puede quedarse en la nada. La Fiscalía nos dice que faltan pruebas. Nosotros tenemos contratos, transferencias y pruebas”, fustigó Cantagallo.

El caso genera gran repercusión y preocupación en los departamentos del litoral entrerriano, mientras se solicita que aquellos ciudadanos que sospechen haber sido víctimas de la misma organización presenten las denuncias correspondientes. “No quiero que nadie más caiga en manos de estafadores. Si esta gente ya hizo esto una vez, puede volver a hacerlo”, concluyó el damnificado.

Fuente: El Once