El diputado provincial y exintendente de Concordia, Enrique Tomás Cresto, brindó una extensa entrevista al programa televisivo “Cuestión de Fondo” (Canal 9 Litoral), conducido por el periodista Daniel Enz. Tras haber mantenido un bajo perfil durante buena parte de 2024 y 2025, el dirigente justicialista repasó la actualidad política de Entre Ríos, analizó la crisis socioeconómica de la región, defendió su trayectoria institucional y dejó en claro sus ambiciones de cara al próximo turno electoral.
Al iniciar el diálogo, Cresto explicó que su repliegue de la escena pública obedeció primordialmente a razones médicas. “Tuve un tema de salud que lo tengo controlado. Es una enfermedad autoinmune”, reveló, detallando que fue diagnosticado con la enfermedad de Crohn. Tras superar la etapa más compleja del tratamiento, que inicialmente requería trasladarse a Buenos Aires de forma quincenal, el dirigente aseguró encontrarse recuperado y bajo una estricta rutina diaria. “Hago dos horas de actividad física todos los días: ciclismo, natación”, señaló para dar cuenta de su estado actual.
Al ser consultado sobre el presente de Concordia, Cresto describió un escenario complejo signado por las políticas macroeconómicas vigentes. “Concordia es una ciudad que sufre estos modelos”, afirmó, advirtiendo sobre el impacto negativo que la crisis actual ejerce sobre las pequeñas y medianas empresas locales.
A pesar de los índices sociales desfavorables, el exintendente reivindicó el potencial productivo de la localidad como polo de atracción laboral para el norte entrerriano y el sur de Corrientes: “Concordia es una ciudad rica”, sostuvo. “Es una ciudad que no tiene techo para crecer cuando gobierna el peronismo o modelos de industrialización, de crecimiento, de movilidad social ascendente. Y no tiene piso para caer en estas crisis. Concordia es la Capital Económica de la provincia o de la Mesopotamia, y hay una gran crisis con las Pymes”, agregó.
En el plano electoral, rechazó que el Justicialismo haya perdido su hegemonía de manera estructural y enfatizó: “Concordia es una ciudad peronista”. No obstante, admitió errores estratégicos en la campaña de 2023 que derivaron en la derrota local y provincial. Cresto apuntó de forma indirecta contra el excandidato a gobernador del espacio, Adán Bahl, reprochándole no haber recorrido lo suficiente el territorio local. “Él esperó que Concordia se ordene y Concordia no se ordenó nunca. Él tendría que haber ido igual. Y eso fue lo que nos llevó a la derrota”, sentenció. Asimismo, reconoció que existieron “desavenencias” y falencias de conducción dentro del peronismo concordiense durante dicho proceso electoral.
El punto central de sus declaraciones políticas estuvo dirigido al actual gobernador, Rogelio Frigerio. Si bien Cresto reconoció haber mantenido una excelente relación técnica y política con él durante la presidencia de Mauricio Macri —período en el cual Frigerio se desempeñaba como ministro del Interior—, cuestionó con dureza su actual desempeño al frente del Poder Ejecutivo provincial.
“De las cosas que había que transformar en la provincia no tocó nada, no cambió absolutamente nada. Mucho ruido para la tribuna”, sentenció Cresto.
La crítica se hizo extensiva al proyecto de reforma previsional que impulsa la administración provincial. Más allá del articulado técnico, el legislador objetó de forma tajante la metodología política empleada por el oficialismo entrerriano: “Frigerio toma la decisión de romper el diálogo absolutamente con toda la oposición y meter a todos en la bolsa; estigmatizando al peronismo”, manifestó, argumentando que dicha postura clausura las vías para alcanzar consensos legítimos.
Por otra parte, trazó una comparación entre la actual gestión y el ordenamiento de los recursos municipales durante su mandato en Concordia, puntualizando que entregó la intendencia con un porcentaje del 50% del presupuesto destinado a salarios, mientras que bajo la actual conducción del intendente Francisco Azcué dicha cifra ascendió casi al 60% debido al nombramiento de funcionarios políticos.
En ese contexto, precisó: “ustedes miran la Municipalidad de Concordia yo la entregué, los sueldos eran el 50% del presupuesto y hoy está casi en el 60%. Es decir, se le está yendo en el nombramiento de los funcionarios. Cuando arranqué con Macri presidente, usé el 50% de los funcionarios de planta, empleados de planta, que los ponía de funcionarios para no gastar un sueldo de funcionario político. Creo que, como arrancó tarde con ese ajuste, terminó haciendo y cometiendo errores, echando gente que entró por concurso a la Municipalidad. La viceintendenta de Azcué (Magdalena Reta de Urquiza), era la presidenta del jurado, participaba en el Jurado de Concurso para los ingresos a la Municipalidad. Frigerio anuncia ahora con bombo y platillo que van a entrar por concurso a la administración pública provincial. Todos los empleados que entraron a la planta permanente en mi gestión, lo hicieron por concurso. Y cuando recibí la Municipalidad, había 2.000 empleados y la entregué con 2.000 empleados de planta permanente. Se puede ver en los aportes a la Caja de Jubilaciones”.
La entrevista abordó la situación judicial de diversos referentes del Partido Justicialista entrerriano que afrontan procesos por presunta corrupción, tales como Sergio Urribarri, Gustavo Bordet y Edgardo Kueider. Al respecto, Cresto tomó distancia de las situaciones personales pero defendió los resultados de las gestiones de gobierno: “Una cuestión tiene que ver con la persona y otra con las gestiones de gobierno”. En esa línea, argumentó que existe “una doble vara en la Justicia” a nivel nacional y recordó el respaldo popular de dichos mandatarios: “Los entrerrianos fueron los que eligieron a esos gobernadores”.
Al ser interpelado específicamente por la denominada “causa de los contratos” y las 79 contrataciones legislativas que administró durante su período como presidente del bloque del PJ en el Senado provincial, Cresto rechazó de forma categórica haber amparado irregularidades en su bancada. “Truchos no tenía. No existía”, aseveró, garantizando que “toda la gente tenía función asignada”. Admitió que el expediente judicial generó “un ruido enorme”, pero reafirmó que a su estructura de trabajo “eso le pasó por el costado”.
Con la mirada puesta en los próximos compromisos electorales, Cresto analizó que el justicialismo provincial se encuentra en “una etapa de reconstrucción, de escuchar mucho”, impulsado por lo que define como una percepción social de “degradación permanente” del rumbo del país.
El dirigente enumeró a diversos actores del espacio que asoman como referencias para el rearmado opositor, mencionando a Adrián Fuertes, Juan José Bahillo, Laura Stratta, Guillermo Michel y Rosario Romero, confirmando la existencia de conversaciones activas para la conformación de una propuesta electoral.
Hacia el cierre del reportaje, Cresto ratificó su ambición personal de liderar los destinos de la provincia en el próximo período constitucional, aunque matizó la proyección con pragmatismo político. “Sí, yo quiero ser gobernador de Entre Ríos. En política no es lo que se quiere, es lo que se puede”, concluyó.
Fuente: Análisis