Un espectacular siniestro hidroviario alteró la tarde de este domingo la navegación sobre el río Paraná, en un sector estratégico para el movimiento portuario de la región litoraleña. Un convoy de barcazas que navegaba aguas abajo colisionó contra un buque de ultramar que se encontraba anclado en la zona de rada. Como consecuencia del fuerte impacto, varias de las barcazas se desprendieron de su remolcador, generando alarma entre las tripulaciones y sorpresa entre las personas que paseaban por la costanera rosarina.
El hecho se registró este domingo 17 de mayo de 2026, alrededor de las 17:00, a la altura de la calle Corrientes y frente al Centro Municipal de Distrito Centro de la ciudad de Rosario.
Las embarcaciones involucradas en el siniestro fueron:
-El buque de ultramar "Ginga Bobcat": Una embarcación de gran calado que opera bajo bandera panameña y se encontraba en ese momento detenido y habilitado para el fondeo en la zona de rada.
-El remolcador "HB Perseus": Un navío de bandera boliviana que comandaba un extenso convoy de barcazas cargadas y se desplazaba aguas abajo por el canal principal con destino final a la ciudad bonaerense de San Nicolás.
Por causas que la Prefectura Naval Argentina intenta determinar a través de las correspondientes pericias técnicas, el remolcador no logró controlar la navegación ni evitar el impacto contra la mole de acero que permanecía inmóvil en el río Paraná.
Bocinas de alerta y desprendimiento de carga
Testigos de la zona ribereña y fuentes ligadas a la navegación comercial indicaron que, al advertir la inminente colisión y la peligrosa trayectoria del remolcador, el personal del buque de gran calado "advirtió la situación y tocó insistentemente su bocina para intentar que el remolcador lo eludiera". Sin embargo, la desesperada maniobra de alerta no fue suficiente para modificar el rumbo del convoy.La colisión se produjo en plena zona de navegación y a la vista del área central costera. El choque fue de tal magnitud que causó una consecuencia operativa inmediata y peligrosa para la seguridad náutica: el corte de los amarres y el posterior desprendimiento de varias de las barcazas, las cuales quedaron momentáneamente a la deriva en una de las vías fluviales comerciales más transitadas del continente.
El antecedente reciente del "Ginga Bobcat"
La investigación del accidente sumó un dato llamativo y que enciende las alarmas de las autoridades reguladoras. El buque panameño Ginga Bobcat venía de protagonizar otro grave incidente en la misma hidrovía apenas doce días antes.El pasado 5 de mayo, la misma embarcación sufrió una colisión en el río Paraná a la altura del puerto de Campana, provincia de Buenos Aires, tras embestir la popa del barco petrolero "Helios" (de bandera de Islas Marshall) mientras este último se encontraba amarrado. Aquel suceso revistió una gravedad extrema para el ecosistema y la seguridad pública de la región, debido a que el Ginga Bobcat "transportaba 10.300 toneladas de ácido sulfúrico", en tanto que el petrolero afectado operaba con cargamentos de combustibles refinados como nafta y diésel.
Fuente: La Capital de Rosario