Editorial

Juan Grabois: un personaje a atender cuidadosamente

A no dudarlo, Juan Grabois es una persona que está dando que hablar sobre todo en Buenos Aires y su conurbano, y seguramente –no es esto ni una profecía ni un vaticinio, sino tan solo señalar una plausible posibilidad- va a dar más que hablar en este futuro tan impredecible, al que se lo ve ahora como caóticamente inestable, en que corre el peligro de transformarse nuestro país.

En una revista de análisis político, en un corto resumen introductorio acerca suyo se lo exhibe como un joven abogado, con una formación marxista con influencias católicas y peronistas, que es fundador y referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (300 cooperativas, 300 talleres, 2 mil militantes y unos 25 mil adherentes) de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP).

Compartió muchas políticas del kirchnerismo en un principio sin alinearse, y en la actualidad muestra un acercamiento ostensible a la ex presidenta, no convincente ni suficientemente aclarado, si se tiene en cuenta su férrea postura contra toda forma de corrupción.

Perfil de un dirigente pragmático, basista y cercano al Papa, que desde el 2001 vive con un pie en la clase media y otro en los sectores más precarizados de la Argentina.

A quienes les interesa curiosear en sus antecedentes familiares no dejan de complacerse, de una manera no del todo benévola, aludiendo al hecho que su padre es Roberto “Pajarito” Grabois, un mítico militante peronista, fundador en los sesenta del Frente de Estudiantes Nacionales -la FEN– que fue una agrupación que facilitó el salto de muchos universitarios desde la izquierda hacia el peronismo. No sabemos el por qué del señalamiento expreso de su origen judío en una sociedad abierta como queremos sea la nuestra, y lo es en una medida importante.

Estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras, "Pajarito" pasó del guevarismo al peronismo ortodoxo, sin llegar a ser parte de Guardia de Hierro. Su madre es Olga Gismondi, una pediatra recibida en la Universidad Católica de Córdoba y jubilada, según creemos, desde hace pocos años.

Dentro de ese contexto se vuelve malevolencia una información que circuló hace de esto no mucho más que un año, en la que se señala que Matilde Menéndez, conocida, sobre todo, por el múltiple género de irregularidades cometidas durante su paso por el PAMI durante el gobierno menemista, fue su madrastra, cuando en realidad la relación de Pajarito con aquélla fue anterior a su matrimonio.

Más allá de su activismo en el campo social, y en el ejercicio profesional como abogado, Juan Grabois se hizo tiempo para ejercer como docente tanto en la Facultad de de Derecho de la Universidad de Buenos Aires como en la Universidad Nacional de General San Martín.

Actualmente vive con su familia en la localidad de Villa Adelina, San Isidro. Allí fundó en abril de 2017 un taller-orquesta juvenil para integrar culturalmente a los chicos del asentamiento popular aledaño a su hogar, barrio Santa Ana, Boulogne.

Se debe destacar su participación importantísima en la organización de la actividad de los cartoneros, cuya aparición en las calles siguió a la crisis socioeconómica de principios de siglo. Tuvo mucho que ver con la sanción en 2005 de la conocida como Ley de Basura Cero que contribuyó a la eliminación en gran medida del trabajo infantil, a partir de la creación de jardines especiales para hijos e hijas de cartoneros que funcionan en el horario nocturno.

No puede dejar de señalarse que en agosto de este año Grabois acompañó a Cristina Fernández de Kirchner a su presentación ante los tribunales de justicia alegando que existe una persecución política contra la ex-presidenta para evitar que se presente a elecciones y tapar la situación socioeconómica del país. Este hecho fue una sorpresa dada su postura siempre crítica durante el gobierno kirchnerista y generó polémica dentro de la CTEP.

Luego de las repercusiones mediáticas de esta postura decidió dar un paso más y conformar un nuevo espacio político denominado "Frente por una Patria Grande", el cual impulsa junto con nuevos referentes como Isaí Hagman, el que está conformado por sectores sociales y políticos que no son parte de Unidad Ciudadana ni participaron del gobierno kirchnerista, pero que afirman que en la etapa actual es fundamental defender a la ex-presidenta Cristina Fernández de Kirchner de la persecución judicial y acompañarla en una eventual candidatura en el 2019.

En el marco de ese andar a los barquinazos de Grabois, detrás del cual cabe suponer que se mantiene velada una estrategia, cabe señalar que hace de estos pocos días, vuelto del Vaticano, donde mantuvo un encuentro con el papa Francisco, Juan Grabois encabezó una violenta protesta en un canal de televisión donde se emiten las señales de Canal 13 y Todo Noticias junto a militantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Según un diario capitalino que se ocupa detalladamente del tema ingresó por la fuerza al edificio desde donde se emiten las señales de Canal 13 y Todo Noticias.

La excusa de la intrusión, fue exigir la inclusión de los canales Barricada TV y PARES TV en la grilla de la operadora Cablevisión, pertenecientes al mismo grupo empresario que los canales indicados, algo que no debe sorprendernos aunque sí alarmarnos en estos tiempos en que comportamientos extorsivos de todo tipo están a la orden del día, acompañando a la labor de moto chorros y autores de entraderas y salideras.

Es lamentable que un referente con una formación como la suya, y una vocación de servicio como lo ha demostrado, en un momento en que es palpable la chatura de la mayor parte de la dirigencia de todos los tipos y a todos sus niveles, da muestras de actitudes y comportamientos como los que se acaban de referir, los que no solo le quitan a su trayectoria esa aura de ejemplaridad, indispensable en quienes están ubicados entre nosotros en posiciones de responsabilidad social. De allí que es necesario hacérselo notar ya que no creemos que él piense actuar como Jesús, que podía conducirse entre toda clase de corruptos sin contaminarse, y que se sepa utilizó una sola vez la violencia para expulsar a los mercaderes del templo.